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sábado, 5 de abril de 2014

Temor de dios.

No es vacío un mundo con sentido,
no es vana la esperanza de nuestras manos
y mentes,
de nuestra animalidad,
de nuestro momento bajo el sol.

En miedo vives  
¿no acabas de entender
que el miedo no es nuestro, hermano?
Tu dios se oculta en los huecos,
por temor a su creador,
nosotros
SOMOS LOS QUE SOMOS.

Más le vale ocultarse.
De comparecer,
en toda su gloria,
su omnipotencia,
su saber,
deberá responder a cargos criminales.

Creamos un benefactor de cosechas
y se volvió pederasta, asesino, ladrón y torturador.

Más le vale no existir.



jueves, 19 de diciembre de 2013

Ateo, padre.

El relato de El Pensador con respecto a la primera comunión de su hijo me dejó pensando (valga la redundancia) en mi propia situación como padre, que lo soy. El relato de Lilith me decidió.





Aquell@s que hayan visto mi trabajo habrán observado la poca referencia que le hago al tema de ser padre. La simbología de cuando lo hago... lo dejo para aquell@s que me conozcan. Baste decir que existen factores que afectan muy seriamente mi libertad de expresión al respecto.

Como El Pensador, padre ateo/madre creyente. De nuevo, ahí lo dejo, pero digamos que el coro de desaprobación era bastante ruidoso en empeñarse en que escondiera mis puntos de vista, especialmente delante de mi progenie.

Tengo dos descendientes, el/la mayor de ellos se define como creyente, el/la otr@ aún es pequeñ@ para definirse, pero el adoctrinamiento existe y es militante.

No lo veo como conflicto. Cuando mi hij@ creyente me pregunta, le digo (y es verdad) que daría la vida por ell@s. Qué padre no lo haría. Me siento respetado como persona, porque es un respeto que me gané y me gano con el ejemplo, cualesquiera que sean las circunstancias.

Un ejemplo, historias para dormir. Muchos padres buscan los cuentos de princesa y unicornio. Yo sé contarlos también (si me los piden), pero hay un tipo de cuentos que os podrían resultar familiares: historia natural.

Cada día el/la mayor (el/la otr@ no había nacido) me pedía el árbol genealógico de un animal:




La ballena. Érase una vez un animal parecido a un perro, llamado Paquicetus. Vivía en un mundo que era semiacuático. Con el paso del tiempo y los cambios graduales, empezó a parecerse a un cocodrilo (Ambulocetus). Poco a poco, obtuvieron la capacidad de parir en el agua, hasta que no volvieron a tierra firme. Son nuestros primos del mar. Mamíferos como nosotros, amamantando a sus bebés.

La gota de agua. Sale de nosotros, se une al río, llega al mar, se evapora, cae como copo en uno de los polos, se deshiela, pasa a ser pez, que es comido por otro pez, comido por un pájaro que lo excreta, que pasa a ser abono, que pasa a ser tomate...





Sólo dos historias de carácter simplista y llena de fantasía para expandir dónde se me pedía y no llegaban mis lagunas de chaval de letras. Le conté de nosotros, por supuesto, de los diversos félidos, los primeros peces y anfibios. Su sed no se saciaba, y me llenaba el ver su curiosidad por aprender.

Tengo historias sobre historia, botánica, fábulas éticas al estilo de Esopo y LaFontaine... Los hermanos Grimm o Hans Christian Andersen no me atraen tanto. La excepción, "El Traje del Emperador".

No necesito atacar o polemizar contra ideologías basadas en la superstición. Sólo necesitaba hablar del mundo, un mundo que soy capaz de entender sin la presencia de seres sobrenaturales desde hace 25 años. Un mundo de belleza inaudita, idéntico a sí mismo y en constante flujo.

Hablamos de la muerte, porque nunca conocerá a su abuelo. Suerte que vio "el rey león" (por mucho que me repugne Disney) le expliqué lo que llaman "el ciclo de la vida." Como la gota de agua, mi padre pasó a ser parte del cosmos,  se disolvió.

Mis descendientes saben que si quieren ver a mi padre, sólo necesitan mirar mi barbilla, mi calva y barbas (cuando las tengo), mi nariz y mis ojos... o mirarse al espejo y mirar sus propias barbillas y ojos.

Mi padre está muy presente en el padre que soy. Quizá sea por éso que entro en conflicto con mi propia familia de fanáticos. Dejo éso para otro día.


Soy padre primate, como cualquier otro.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Entidades.

Con más pena que sarcasmo me siento a escribir este breve artículo. Pena, porque parece que existe la dificultad de discernir entre la realidad y la ficción.

Hay numerosas veces en que me siento a discutir la existencia de éste o tal ente. El/la interlocutor/a de turno insiste en adscribir la propiedad de "real" a entes de los que sólo existen en representaciones realizadas por humanos. Siglos y más siglos han pasado sin un solo indicio de su existencia, aparte de las afirmaciones repetidas ad æternum. Un breve ejemplo.


Foto de familia. No vereis a ninguno de éstos
en el mundo real, físico.


Recuerdo haber respondido que los únicos entes que un librepensador admite son aquellos de los que existen pruebas empíricas. Otro breve ejemplo, entes actuales.


Elegí a Usain Bolt como representante de nuestra especie
por razones obvias. Elegí una foto de las de antes de
que echara tripita, igual le alegro la vista a alguna lectora.


"Rígido", me llamará el creacionista o magufo de turno. "¿Como aciertas a creer la existencia previa de especies ya extintas, y cómo acertar en su relación con los seres existentes? De nuevo, otro ejemplo. Una imagen vale más que mil palabras.






Las especies de esta foto tienen algo en común. No sólo se dispone de huesos, sino de ADN, a través del cual se pueden establecer relaciones de parentesco. El que quiera saber más, que entre el nombre científico de la especie en Google, o aprenda a usar un índice alfabético en papel (nota: para eso hace falta conocer el abecedario).

Por último, me dirán aquellos crédulos disfrazados de ultraescépticos: "la ciencia no lo sabe todo, no es perfecta". Hasta ahí, estoy de acuerdo. Es de sentido común que cualquier disciplina científica siempre ande por detrás de su objeto de estudio.

Os paso algunas fotos de especies que se incluyeron recientemente en el registro zoológico, tras avistamientos confirmados de forma objetiva.


Sólo algunas de las especies añadidas al registro,
publicadas en el último mes.



Estoy más que seguro que hay entidades que aún los científicos no conocen. También estoy seguro de que esas entidades son físicas y explicables a través del método científico. Lo que niego es la existencia de los mitos (incluido el de la divinidad) que han lastrado nuestra percepción del mundo por milenios.

Si quieres que te crea cuando me hablas de un ángel o un unicornio, dame la evidencia de que existen.

Disfruto de un relato de ficción como el que más. Por pena que dé cuando se acaba una buena historia, es sólo una historia de ficción al fin y al cabo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Photoshop.

De coña marinera, lo que pasa entre gente con algo de imaginación. Jugueteo acariciando la pantalla de mi móvil. Viendo que cerraron "La Biblia y su molesto club de fans", me habitúo a guardar aquí.







Bah, chistes de la concepción. Fáciles y blandos. Prefiero los chistes de crucifixión, claro. Esperando a que pase el invierno, que mi abril siempre me trajo la mejor inspiración.





domingo, 8 de diciembre de 2013

Agnóstico, sal del armario.

Con el debido respeto a las personas, sin ninguno a las ideas, me declaro ateo abiertamente y sin reservas. ¿A santo de qué? La cada vez más frecuente posición del "agnóstico duro" en mi muro me motiva.

Personas muy inteligentes que, a efectos prácticos, se declaran ateos pero dejan en su fuero interno motivos para la duda.

 El título de esta pequeña columna es inspirada por una de mis viejas lecturas, el "Anti-Dühring" de Engels y su caracterización del agnóstico como "ateo vergonzante".

Más de un siglo ha pasado ya, en que la ciencia ha dado pasos de gigante, desde el viaje a nuestro satélite (y las sondas, más allá), hasta las profundidades marinas. Desde la partícula subatómica hasta los órganos y sistemas que componen un ente animado.

Sin ser matemático (recordad, soy de Letras), mi forma de verlo es la siguiente:

Se expresa la divinidad como una unidad a investigar. Le asigno el valor 1 (aunque podría ser 3 o 5, para el caso lo mismo). El problema es que los resultados de la investigación científica niegan su existencia como explicación o parte de los fenómenos naturales. El número de resultados obtenidos es finito, pero creciente, (le asigno el valor x) tiende al infinito. Y la tendencia (desde Engels hasta ahora) sigue ininterrumpida.

Lo veo como límite de la función de x cuando x tiende a infinito, y dividimos 1/x (o 3/x, o 5/x). La respuesta, tiende a 0. Si, encima, ese valor de 1(o 3 o 5) sólo viene dado por fábulas que nunca tuvieron justificación, estamos cada vez más firmemente en el 0. Recordemos, 0/x=...

Los creyentes y agnósticos diréis que cometo falacia de uno u otro tipo. Para el caso, me da lo mismo. Desde el bosón de Higgs (que lucho por comprender, por cierto) hasta el infinito que nos rodea, no hay un solo atisbo. Ni uno sólo.

El concepto de la divinidad sólo es capaz de sobrevivir en aquellos espacios que la ciencia aún debe penetrar. En cuanto la ciencia penetra, la divinidad desaparece.

Es como el concepto de π. Perdí la cuenta de cuántos dígitos tiene a la derecha de esa coma. El método del redondeo se aplica, no necesito más de los 7 que aparecen en mi calculadora de bolsillo cuando lo uso para construir algo con mis manos.

Es como la gravedad, una teoría. No necesito aplicar la duda cartesiana para saber que no puedo levitar, a menos que encuentre una fuerza superior a la que me ancla al suelo.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Carta abierta de ateo.

Ocho meses. Aún de pie. El despojo que se consuma sin prisa y definitivamente sin pausa.

Ocho meses de aprendizaje donde me cansé de ser oveja negra tras veinticinco años, cuando siempre fui corderito recientemente esquilado.

La oveja negra, término racista como pocos, no es desacertado. Es el ser diferente y ser culpado por ello. Es sufrir el menosprecio por parte de aquellos de quienes menos lo deberías esperar.

Al declararme ateo a los 18, dejé de ser persona. Aún dispongo de brazos, de piernas,  y del ADN que me identifica con mis antepasados y mis descendientes. Aún dispongo de las memorias de lago, playa y bicicleta.

Y ahí queda. Todo valor como persona pensante desaparece al no haber sitio para su divinidad en mi visión del mundo. Porque no existe, ni para bueno, ni para malo.

En cuanto a valores morales... al no tomar como referente moral un libro escrito por cabreros (que posiblemente celebraran el congreso sexual con las cabras), me convertí en un paria.

Incapaces de verme como a alguien con un sistema de valores éticos basados en la empatía, o mi relación basada en el respeto por mis semejantes y desemejantes por igual. Por lo tanto, no-persona.

De ahí en adelante, todas y cada una de mis decisiones son tachadas de erróneas. A cada paso, y sin importar las consecuencias.

Lo único que contó fue el demostrar que me hacía falta su amigo imaginario, y que me iría mal sin él.

Me fue mal (como nos ocurre a todos de tarde en tarde). No me sorprende que se me culpe. Al fin y alcabo, era culpable en potencia al rechazar la falacia de sus planteamientos religiosos.

Ocho meses ya desde que me robaron mis cuentos y besos de buenas noches. Y quién sabe si volverán. Lucho. Sigo de pie, desafiante.

En cuanto a las circunstancias de mi nacimiento, mero accidente en el que no tuve ni arte ni parte. De 41 años, pasé 25 como oveja negra. La mayoría de mi vida. Suficiente. Hoy acabo de salir.

Si Jesús existe y me ama, como tanto se dice, que venga y me haga una felación. Mientras éso no ocurra, que no vengan a venderme la moto.

He dicho.

domingo, 20 de octubre de 2013

Aprendizaje.

Con trece años, el joven de piel aceituna y cabello rizado trabajaba (como todos los niños) con su padre. En su caso, carpintería.

Hoy estaba aprendiendo a hacer juntas de cola de milano. Tras dos horas de arduo trabajo, Jesús le enseñó a José el fruto de sus tareas:

 -"Valiente chapuza. Otra pieza malgastada. ¿Cuándo vas a aprender a hacer una cruz como dios manda?"
 -"Padre, perdóname, no sabía lo que hacía."

http://notasdefrancotiradorlemur.blogspot.co.uk/2013/10/aprendizaje.html?m=1

Bricolaje blasfemo.

Hace unos años, estuve montando una estructura de madera con un familiar (bastante devoto, por cierto), que solía hacer chistes a mi costa.

Como nunca tuve problemas con reirme frente al espejo, le puse a prueba.

Cogí un tornillo de 25cm de largo (cabeza del 8), y el destornillador de pistola. Antes de atornillar, le enseño el tornillo y le digo:

"Los romanos eran unos chapuceros. Llego a ser yo el que monta esa cruz, y tu 'jefe' aún estaría allí."

Y monté el tornillo con la pistola.

sábado, 19 de octubre de 2013

En espera del milagro.

Un viejo hábito personal. Cada vez que veo una foto de Jesús donde visito, dejo el paquete de tabaco al lado.

Tras 20 años de examinar mi paquete, y ver que sólo contenía tabaco tras la supuesta exposición a lo sobrenatural, concluyo que el milagro del agua en vino era una farsa.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ensayos de ateo recalcitrante IV. Siempre, otra pregunta.





Como dije, ya estaba en desacuerdo con Platón desde antes de conocerlo. Mi ventaja, la educación pública.

Había llegado al límite de la especulación en abstracto. Se había convertido en ejercicio de masturbación mental del que procuro sustraerme, tantas veces sin éxito.

Volví a mirar lo que conocía de las ciencias naturales (que no es mucho). Había sido creacionista convencido durante muchos años. Años de leer patrañas que intentaban justificar que el mundo sólo tenía 6000 años.

Leí un librito de Oparin. De mi padre. Rojo, Ateo y Militante. Que ardería, según me habían dicho toda mi vida, por el delito de pensar por sí mismo, y que fue un gran hombre a su modo. Ricardo.

Veo el mundo reconstruido frente a mis ojos. Baile de moléculas que se entrecruzan echando chispas. Animales y plantas que cambian en el tiempo y el espacio como bloques de plastilina. Cometas, satélites, planetas, estrellas, todo revuelto sin orden ni concierto. Una sinfonía aleatoria sin fin.

Me veo como mota de polvo y constelación de estrellas a una. Mi padre, se fue. No me ve. Imagino que parte de él puede estar en la nube que pasa, inerte. Y en mi memoria y mis actos. En mis hijas.

Entendí que tenía preguntas sin respuesta. Me hago preguntas nuevas cada día.

Tan sólo una constante. Mientras yo sea yo, nunca estaré solo e indefenso. Tengo, más o menos un litro de cerebro, con recuerdos, sueños y esperanzas. Mientras yo sea yo, viajarán conmigo.

Cuando yo deje de ser yo, espero ser capaz de que otros piensen de mí con afecto, como otros piensan de mi padre. Aunque para entonces, no me importe. Sólo sé que estoy aquí un ratito. Como todos. Hago lo que puedo con ese ratito.

Raúl Pinto Ocaña. Electrón y supernova a un tiempo. A veces, Francotirador Lémur.
























Ensayos de ateo recalcitrante III. Platón como Neo en The Matrix.

Las preguntas que comenzó aque curso de filosofía.

¿Qué se debe conocer? La realidad.

¿Qué es lo real?

Se habla de la perogrullada de Descartes, y de los conceptos de la realidad. El Mito de la Caverna de Platón.

La humanidad vive en una cueva. Maniatada de cara a una pared donde sólo se manifiestan sombras chinescas de la realidad. No se conoce el caballo, sino la sombra que proyecta.

Uno de los presos (Platón, por supuesto) se escapa de la Caverna, llega al mundo real, el de las Ideas, donde, por primera vez, descubre las cosas como son.

Vuelve a la caverna, donde trata de convencer a los otros presos, que persisten en seguir viendo sombras en vez de iluminarse. Al sabio lo tachan de loco.

Conclusión. Platón promulga un estado dictatorial donde los mejores (aristoi), formen la clase dominante. Los estados fascistas son herederos directos.

Añade unos pocos de efectos especiales y un guaperas con gafas de sol y gabardina de cuero, ¿qué tenemos? The Matrix.

La pregunta sigue abierta, ¿Es la realidad lo que percibimos con nuestros sentidos? Platón dice que no.

Yo ya estaba en desacuerdo desde antes de oír hablar de él.

Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.

Ensayos de ateo recalcitrante III. Solipsismo.

Sigo en mi viaje de cristiano, ¿a dónde? He conseguido demostrar que yo, por lo menos, existo.

Solipsismo. Del latín "sole ipse", sólo yo. Con año y medio de adelanto, me hago las preguntas que planteó mi profesor de filosofía de COU.

No hay mérito en ello. Las circunstancias (de las que hablaremos) me pusieron en esa posición. No sabía que existía la palabra.

Primera pregunta, solipsismo puro: "¿Es todo lo que me rodea fruto de mi imaginación?" Tras meditarlo, concluyo, "Dubitamus, ergo sumus". Debo confesar que lo traduje ahora mismito. Para el caso...

Sí, hay otros raciocinios que no son el mío. Hay mentes pensantes a mi alrededor. No estoy solo.

Lo que me lleva al próximo artículo de la serie.

Hasta entonces.

Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.

Ensayos de ateo recalcitrante II. Cartesiano inconsciente.

Comienzo ésto decepcionado, pero no sorprendido. Ningún teísta recogió el guante. No me sorprende. El concepto de la divinidad en esos términos no se sostiene. No se lo creen ni ellos.

¿Dónde me hallé tras haber descubierto la traición? El mundo, previamente ordenado, dejó de tener sentido. El Logos se demostró ser vacío, que la naturaleza aborrece.

¿Soy real, incluso? La respuesta, ya la oí antes. "Dubito, cogito, ergo sum." Si me lo pregunto y pienso en ello, debo ser real. De lo mejor de Descartes. Fue capaz de demostrar que existía.

Me aplico el método de la autodiscusión. Fue el inicio de muchos experimentos de desdoblamiento. Cuidado con intentarlo borrachos, jejeje.

Descartes, una vez que descubre que existe, se pone a plantearse si existe dios. En un enorme bucle de aforismos plagado de creacionismo, concluye que sí, y se da jaque mate a  sí mismo. En lógica proposicional:

A?;  A>B, B>C, C>D, D>A

Aunque todos usamos la autorreflexión, no podemos pretender ser objetivos con esta herramienta per se. Las dos partes del diálogo son el mismo, y se pueden cometer trampas.

Un ejemplo. Una tarde de verano en Sevilla, estudiando gambitos de ajedrez. Decidí echarme una partida conmigo mismo. Intento darme jaque mate, pero siempre me flanqueo. Contraataco, pero tampoco desemboca en jaque mate.

¿Qué pasó? Pues que es imposible separarse genuínamente de uno mismo sin ser gravemente esquizofrénico.

Siempre existe interacción entre el investigador y el sujeto estudiado, por pequeña que parezca.

Aún así, no dejes de preguntarte a tí mismo. Ahí empieza todo.

Raúl Pinto Ocaña. Francotirador Lémur.





Ensayos de ateo recalcitrante I. Atributos de la supuesta divinidad y contradicciones.

Creo que la voy a liar hoy, que para eso está el juernes, para empezar a liarla.

Éste es el primero de una serie de ensayos que tengo en mente, o lo que pasa por mente.

Al grano. Atributos comunes del concepto de figura divina monoteísta, al margen de las diferentes religiones individuales.


  • Omnipresente: Está en todos lados.
  • Omnipotente: Lo puede todo.
  • Omnisciente: Lo sabe todo.
  • Justo: Tiene un código legal por el que somos dividid@s entre píos e impíos.
  • Bueno: Ama a la Humanidad.


Mantengo que algún atributo es posible, pero que cualquier combinación de más de dos atributos es imposible.

Opiniones en Facebook, bajo la entrada. Esta página no tiene comentarios abiertos, porque no voy a abrir quince debates.

Si quieres opinar, cíñete a los atributos expuestos. No voy a discutir de Siva, Jesús, Ala, Yahvé o Spider-Man, que todos son figuras de ficción.

Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.