Hace unos años, estuve montando una estructura de madera con un familiar (bastante devoto, por cierto), que solía hacer chistes a mi costa.
Como nunca tuve problemas con reirme frente al espejo, le puse a prueba.
Cogí un tornillo de 25cm de largo (cabeza del 8), y el destornillador de pistola. Antes de atornillar, le enseño el tornillo y le digo:
"Los romanos eran unos chapuceros. Llego a ser yo el que monta esa cruz, y tu 'jefe' aún estaría allí."
Y monté el tornillo con la pistola.
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