Restless Wilf ataca de nuevo tras otra decepción en la estación (de muchas que vendrán, paciencia).
Al haber un nuevo guitarrista, han cambiado bastantes cosas, repito la parte de dossier que corresponde, pero hay cambios en las tablas.
Dossier técnico.
Batería: Premier de tres timbales estandard, con platos de crash de 10" y 18". El bombo es al menos 28". El batera es el mismo, un fiera.
Bajo: Un chavalito, ya más mayorcito (ay, mira el niño...!) Bajo sin trastes de una pieza. El ampli oculto en las sombras, pero el altavoz de ese combo era de al menos 24".
Guitarra: Cambios serios, un tal Ian. Una Epiphone Les Paul de imitación (pero de las güeñas) a un Tech 21 (NPI, la primera vez que veo uno de ésos, pero por mis muertos que tiene válvulas estilo Marshall), dos pedales BOSS de distorsión y compresor y multipedalera de ocho opciones al ampli. Sin wah-wah, con dos güebo.
Ian, guitarra de blues/rock de esteroides con regustillo a Gary Moore (bueno, para dar una idea). Se las apaña muy bien solito cuando Wilf se dedica a otros menesteres. Mantiene los riffs de arpegio y lleva un crunch ochentero sucio y limpio a la vez. La ostia.
El Wilf. Sigue siendo un bicho al que hay que echarle de comer aparte. Sonido:
Guitarra: Epiphone Les Paul a combo Marshall Valvestate 80w.
Saxo: Tenor, a monitor Carlsbro, potencia estimada 30-60w.
Armónica: a micro.
Juego de voces Peavey (buen rollito) a pantallas Carlsbro, potencia estimada 100W RMS.
Me sigue recordando al Rinfi. Sigue haciendo un poco de todo, y sabe hacer que le salga bien. Sigue sin tener un ápice de vergüenza (y que rule).
Como banda, el cambio de guitarra le ha dado la vuelta a la banda...
Johnny B. Goode, Honky Tonk Women, I Saw Her Standing There siguen en repertorio, además de I fought the law y Should I stay or should I go.
Les subo la evaluación a cuatro pintas, que el niño se puso a poguear.
Faltaste tú para que fuera perfecto.
Francotirador Lémur, Corresponsal de bolos, de vuelta.
Página de prosa y verso en castellano y latín Autor: Raúl Pinto Ocaña.
Indalo
Indalo. Cueva de Los Letreros, Almería.
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domingo, 17 de agosto de 2014
domingo, 15 de diciembre de 2013
Terciopelo eléctrico semiacústico.
Callow Saints en The Hobgoblin. Mi antro de sábados y sus esperas.
Ficha técnica.
Batería: Pearl con bombo 28-30", un timbal de bombo más el grave. Cajas anchas para sonido profundo. Platos Paiste de Crash 16" y ritmos de 24". Charles y caja a juego, por supuesto. A lo mejor, desde que vi al de F*Awesome, soy muy exigente, pero le podía haber dado más caña. Aún así, correcto, pero no para tirar cohetes.
Bajo: Ibanez AFB 200 semiacústico a cabeza cúbica Orange a válvulas, con pantalla 4x10". Un chavalito con cara de no haber roto un plato en su vida (¡seguro!), acariciando la cuerda desde el centro para ese tono profundo, aterciopelado que se reconoce y es difícil de explicar.
Guitarra: Una Vintage imitación Gibson SG y una Gibson 335, a combo Marshall (creo que un BluesBreaker 50w), a válvulas. Pedalera: BOSS overdrive, distorsión, delay, wah Crybaby, READY TO ROCK. A pesar de tener guitarra tipo BB King, sonidos parecidos a veces, hay mucho punk en este guitarrista, sabe jugar con intervalos rockabillies a dos primas y estirar las notas cuando hace falta. Golpes de acorde completo, nada de atajos, Power Chords ni ostias de ésas. Uno de los míos.
Voces: micros a juego de PA Peavey, claro. Sólo un micro para el guitarrista. El pobre hizo lo que pudo. No le envidio estar solo a la guitarra y voz, se defendió.
En conjunto, sonido sucio de rock, ese que oímos desde los 60 en adelante. El hecho de ser sólo un trío no les restó contundencia.
Un poco de Monkees, Raconteurs, Beatles, Jets, etc. Me tomé dos pintas esperándote. Como cada sábado, no llegaste.
Ficha técnica.
Batería: Pearl con bombo 28-30", un timbal de bombo más el grave. Cajas anchas para sonido profundo. Platos Paiste de Crash 16" y ritmos de 24". Charles y caja a juego, por supuesto. A lo mejor, desde que vi al de F*Awesome, soy muy exigente, pero le podía haber dado más caña. Aún así, correcto, pero no para tirar cohetes.
Bajo: Ibanez AFB 200 semiacústico a cabeza cúbica Orange a válvulas, con pantalla 4x10". Un chavalito con cara de no haber roto un plato en su vida (¡seguro!), acariciando la cuerda desde el centro para ese tono profundo, aterciopelado que se reconoce y es difícil de explicar.
Guitarra: Una Vintage imitación Gibson SG y una Gibson 335, a combo Marshall (creo que un BluesBreaker 50w), a válvulas. Pedalera: BOSS overdrive, distorsión, delay, wah Crybaby, READY TO ROCK. A pesar de tener guitarra tipo BB King, sonidos parecidos a veces, hay mucho punk en este guitarrista, sabe jugar con intervalos rockabillies a dos primas y estirar las notas cuando hace falta. Golpes de acorde completo, nada de atajos, Power Chords ni ostias de ésas. Uno de los míos.
Voces: micros a juego de PA Peavey, claro. Sólo un micro para el guitarrista. El pobre hizo lo que pudo. No le envidio estar solo a la guitarra y voz, se defendió.
En conjunto, sonido sucio de rock, ese que oímos desde los 60 en adelante. El hecho de ser sólo un trío no les restó contundencia.
Un poco de Monkees, Raconteurs, Beatles, Jets, etc. Me tomé dos pintas esperándote. Como cada sábado, no llegaste.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Pub independiente.
Nada como el pub pequeño para apreciar una buena banda de directo. Es por éso que hice de The Hobgoblin mi antro.
Hoy, sentado en la barra, viendo a F*awesome de nuevo. Para qué voy a hacer la ficha técnica de nuevo...
El caso es que estuve tan cerca del guitarra como para ver que toca una Gibson Les Paul Classic. Las pastillas son Seymour Duncan. Los pedales son overdrive y chorus BOSS, y el wah Crybaby. Un tío más largo que un domingo sin dinero.
Tan cerca como para ver que la Ludwig del batera tiene un bombo de 18" y un plato de ritmo de 24". Hoy le puso una pandereta al charles.
Tan cerca y tan lejos. El último tema, "Sweet Child'O Mine", que berreo porque sé que no te veré, por al menos seis días y 21 horas. El último tren que llegaba a mi pueblo desde el tuyo llegó y se fue hace un buen rato. Simplemente, no podrías encontrarme.
El poco de esperanza que tuve y la buena música me hacen bien. Se me sube de tono el humor blasfemo. Mi cerebro, excitado ante la exigua posibilidad de verte...
Hoy, sentado en la barra, viendo a F*awesome de nuevo. Para qué voy a hacer la ficha técnica de nuevo...
El caso es que estuve tan cerca del guitarra como para ver que toca una Gibson Les Paul Classic. Las pastillas son Seymour Duncan. Los pedales son overdrive y chorus BOSS, y el wah Crybaby. Un tío más largo que un domingo sin dinero.
Tan cerca como para ver que la Ludwig del batera tiene un bombo de 18" y un plato de ritmo de 24". Hoy le puso una pandereta al charles.
Tan cerca y tan lejos. El último tema, "Sweet Child'O Mine", que berreo porque sé que no te veré, por al menos seis días y 21 horas. El último tren que llegaba a mi pueblo desde el tuyo llegó y se fue hace un buen rato. Simplemente, no podrías encontrarme.
El poco de esperanza que tuve y la buena música me hacen bien. Se me sube de tono el humor blasfemo. Mi cerebro, excitado ante la exigua posibilidad de verte...
domingo, 1 de diciembre de 2013
El Lémur se suelta las patillas.
Sábado noche en The Hobgoblin. Restless Wilf ataca de nuevo.
Dossier técnico.
Batería: Premier de tres timbales estandard, con platos de crash de 10" y 18". El bombo es al menos 28". El batera, sólido, sin florituras. Se defiende en el 3/4, como en ritmos salvajes de rockabilly en el charles.
Bajo: Un chavalito, le dejaron entrar en el pub sólo porque toca de puta madre, pero a base de gaseosas. Llevaba un bajo sin trastes de una pieza. El ampli oculto en las sombras, pero el altavoz de ese combo era de al menos 24".
Guitarra: Una Vintage estilo Fender Tele, a combo Marshall de válvula, sin identificar. Sólo un pedal de realce. Sin pirotecnias, guitarra rockabilly/punk todoterreno. No usa púa, sino las uñas del pulgar e índice juntas. Sin alardes de escala, genial en las inversiones de acorde y el intervalo a dos cuerdas, comostá mandao pa tocá rockabilly. Pentatónicas mayores por un tubo.
El Wilf. Ése es un bicho al que hay que echarle de comer aparte. Primero el sonido:
Guitarra: Epiphone Les Paul a combo Marshall Valvestate 80w.
Saxo: Tenor, a monitor Carlsbro, potencia estimada 30-60w.
Armónica: a micro.
Juego de voces Peavey (buen rollito) a pantallas Carlsbro, potencia estimada 100W RMS.
Como músico el tal Wilf me recuerda a mi colega del tuto, el Rinfi (¿Sabes dónde anda, Chusa?). No es guapo (ni yo), no canta completamente en tono (como yo), pero tiene mu poca vergüenza y mucho morro (ejem, ejem).
El tal Wilf es roqueta de los güenos, de los de buen rollo. Toca un poco de todo, y sabe hacer que le salga bien.
Como banda, el trío que va con Wilf es la caña...si te va el rockabilly salvaje y el reggae a estilo inglés. Me explico.
Se marcan el Johnny B. Goode, Honky Tonk Women, I Saw Her Standing There, y acaban con I fought the law y Should I stay or should I go. Nada como el pub inglés para bailar pogo con The Clash.
Empiezan con Three Little Birds y acaban con Baggy Trousers. OI!
¡Ups! Ni saqué la cámara para grabar. Me acordé de que mis patillas no son las de Curro Jiménez, que a él no le iba Chuck Berry. El Lémur demostró la libertad de movimiento de la enartrosis de cadera y hombro.
Les doy una evaluación de tres pintas, que el teclado anda borroso. Sólo me arremangué hacia el final, que a mí me hacen falta dos bandas para calentar motores.
Hoy sí que faltaste tú, pero vuelven. A ver si vienes a la próxima.
Os dejo con un clip de "I Fought The Law" que grabé la última que los vi.
Francotirador Lémur, Corresponsal de bolos.
http://notasdefrancotiradorlemur.blogspot.co.uk/2013/12/el-lemur-se-suelta-las-patillas.html?m=1
Dossier técnico.
Batería: Premier de tres timbales estandard, con platos de crash de 10" y 18". El bombo es al menos 28". El batera, sólido, sin florituras. Se defiende en el 3/4, como en ritmos salvajes de rockabilly en el charles.
Bajo: Un chavalito, le dejaron entrar en el pub sólo porque toca de puta madre, pero a base de gaseosas. Llevaba un bajo sin trastes de una pieza. El ampli oculto en las sombras, pero el altavoz de ese combo era de al menos 24".
Guitarra: Una Vintage estilo Fender Tele, a combo Marshall de válvula, sin identificar. Sólo un pedal de realce. Sin pirotecnias, guitarra rockabilly/punk todoterreno. No usa púa, sino las uñas del pulgar e índice juntas. Sin alardes de escala, genial en las inversiones de acorde y el intervalo a dos cuerdas, comostá mandao pa tocá rockabilly. Pentatónicas mayores por un tubo.
El Wilf. Ése es un bicho al que hay que echarle de comer aparte. Primero el sonido:
Guitarra: Epiphone Les Paul a combo Marshall Valvestate 80w.
Saxo: Tenor, a monitor Carlsbro, potencia estimada 30-60w.
Armónica: a micro.
Juego de voces Peavey (buen rollito) a pantallas Carlsbro, potencia estimada 100W RMS.
Como músico el tal Wilf me recuerda a mi colega del tuto, el Rinfi (¿Sabes dónde anda, Chusa?). No es guapo (ni yo), no canta completamente en tono (como yo), pero tiene mu poca vergüenza y mucho morro (ejem, ejem).
El tal Wilf es roqueta de los güenos, de los de buen rollo. Toca un poco de todo, y sabe hacer que le salga bien.
Como banda, el trío que va con Wilf es la caña...si te va el rockabilly salvaje y el reggae a estilo inglés. Me explico.
Se marcan el Johnny B. Goode, Honky Tonk Women, I Saw Her Standing There, y acaban con I fought the law y Should I stay or should I go. Nada como el pub inglés para bailar pogo con The Clash.
Empiezan con Three Little Birds y acaban con Baggy Trousers. OI!
¡Ups! Ni saqué la cámara para grabar. Me acordé de que mis patillas no son las de Curro Jiménez, que a él no le iba Chuck Berry. El Lémur demostró la libertad de movimiento de la enartrosis de cadera y hombro.
Les doy una evaluación de tres pintas, que el teclado anda borroso. Sólo me arremangué hacia el final, que a mí me hacen falta dos bandas para calentar motores.
Hoy sí que faltaste tú, pero vuelven. A ver si vienes a la próxima.
Os dejo con un clip de "I Fought The Law" que grabé la última que los vi.
Francotirador Lémur, Corresponsal de bolos.
http://notasdefrancotiradorlemur.blogspot.co.uk/2013/12/el-lemur-se-suelta-las-patillas.html?m=1
domingo, 17 de noviembre de 2013
Me topo con una Rickenbacker de dos mástiles.
Indisciplined en The Hobgoblin.
Ficha técnica.
Batería: Mapex de un timbal (más el grave), con dos platos de crash de 18" y 20", más el de ritmo y charles.
Percusión sincopada de todo tipo, sin molinetes de baqueta o tonterías de ésas. Precioso el tratamiento del plato de ritmo en particular. Yo lo fichaba para la banda que me gustaría montar.
Bajo/guitarra/teclado de pie: Rickenbacker 4080, dos mástiles (guitarra 12 cuerdas semihueca/bajo). Guitarra a combo Marshall, bajo a Laney. Teclado de pie a ampli Session. Una pedalera. monstruosa.
La mayoría del tiempo, en el bajo (genial). El teclado de pie, para cuando andaba de arpegios en el mástil de doce cuerdas (¡la hostia puta!).
Teclado: Roadmaster monstruoso, a cabeza de válvula Twin, a pantalla 4x10". Sólido teclista, muy sólido. Lo más cercano a tener un viejo Hammond.
Guitarra: Aria tipo Stratocaster a BOSS GT-100 multiefectos, a combo Marshall (JVM?) Amplificación a válvula o mixta.
Se nota que le gusta el jazz, guitarrista todo terreno que trata las notas con mimo, gran control en vibrato/trémolo de mano izquierda. Sin las virguerías de 15 técnicas distintas en un solo. No le hacen falta.
El vocalista, con juego extra de percusión. Algo de dificultad en los registros altos en temas lentos, pero le hace justicia a la banda.
Pasé la velada simplemente perdido en rock sinfónico, disfrutando de los cambios de compás y escalas tan impredictibles y técnicamente tan difíciles...
Música intimista, para sentarse a mirarse a los ojos y/o besarse por horas. Ni que decir tiene que te eché de menos. Como en cada momento.
Te dejo con la última que tocaron, Comfortably Numb. No es que la tocaran, sino que la clavaron.
Ficha técnica.
Batería: Mapex de un timbal (más el grave), con dos platos de crash de 18" y 20", más el de ritmo y charles.
Percusión sincopada de todo tipo, sin molinetes de baqueta o tonterías de ésas. Precioso el tratamiento del plato de ritmo en particular. Yo lo fichaba para la banda que me gustaría montar.
Bajo/guitarra/teclado de pie: Rickenbacker 4080, dos mástiles (guitarra 12 cuerdas semihueca/bajo). Guitarra a combo Marshall, bajo a Laney. Teclado de pie a ampli Session. Una pedalera. monstruosa.
La mayoría del tiempo, en el bajo (genial). El teclado de pie, para cuando andaba de arpegios en el mástil de doce cuerdas (¡la hostia puta!).
Teclado: Roadmaster monstruoso, a cabeza de válvula Twin, a pantalla 4x10". Sólido teclista, muy sólido. Lo más cercano a tener un viejo Hammond.
Guitarra: Aria tipo Stratocaster a BOSS GT-100 multiefectos, a combo Marshall (JVM?) Amplificación a válvula o mixta.
Se nota que le gusta el jazz, guitarrista todo terreno que trata las notas con mimo, gran control en vibrato/trémolo de mano izquierda. Sin las virguerías de 15 técnicas distintas en un solo. No le hacen falta.
El vocalista, con juego extra de percusión. Algo de dificultad en los registros altos en temas lentos, pero le hace justicia a la banda.
Pasé la velada simplemente perdido en rock sinfónico, disfrutando de los cambios de compás y escalas tan impredictibles y técnicamente tan difíciles...
Música intimista, para sentarse a mirarse a los ojos y/o besarse por horas. Ni que decir tiene que te eché de menos. Como en cada momento.
Te dejo con la última que tocaron, Comfortably Numb. No es que la tocaran, sino que la clavaron.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Lynch Mob, en The Hobgoblin.
Lynch Mob, en The Hobgoblin.
Batería: Estandard de dos timbales más el grave, dos platos de crash de 18" y 20" y charles, sin plato de ritmo. Toca una mujer, muy correcta en la forma. Como suele pasarle a las mujeres, no le hacían caso y perdían el ritmo. Ella mantuvo la sección de ritmo de pie. Agresiva a la baqueta y consistente con ritmos del género. Una mujer con dos huevos.
Guitarra: Gibson LP Studio y Gretsch White Falcon a Marshall '59 SLP Plexi, 100W (válvulas, entonces no había transistores), Pedales distosión y realce de BOSS y un Morley para el wah. Sonido Vintage. La guitarra en pastilla de puente (agudos) y el ampli con los graves subidos, combinación para alto ataque, bajo sustain, distorsión de Punk.
Prometía. Con tanto equipo, me decepcionó el guitarrista. Con muñecas rígidas, se perdía algo en los ritmos. De los solos ni hablo, que odio ver llorar a un tío hecho y derecho (sobre todo, si el tío en cuestión soy yo). ¡Éshate pallá, pisha y dame la guitarra!
Bajo: Un Rickenbacker de una pieza, a mezclador. El bajista, sólido, bien compenetrado con la batería, comostá mandao.
A la voz, un calvorota descabellado (como yo), con mu poca vergüenza (como otro, que yo soy mu desente), se defiende.
Juego de voces y mezclador sin determinar, con pantallas Peavey.
Durante la prueba de sonido, me apuesto £10 a que tocan "I fought the law" y "London calling". Nada como un pub inglés para oír a The Clash.
Resulta que la prueba de sonido resultó ser el punto álgido del programa. Me obligo a oírlo, porque no me gusta dar mala crítica sin conocimiento de causa.
Es el intermedio, pero no creo en milagros. Ni desde el escenario ni desde la puerta, que deja entrar a tantos desconocidos. Quién sabe, a lo mejor el guitarra se fuma un peta y aprende de una puñetera vez...
...y porque me prometí a mí mismo que me quedaba. Las cosas que se hacen por amor... al arte.
Pena que no estuvieras aquí, nos hubiéramos ido juntos a otra cosa, mariposa. A cuál, decides tú.
A ver qué trae la segunda parte.
Comienza la segunda parte. En este caso (que para todo hay excepción), se aplica el "segundas partes nunca fueron buenas". No sólo el guitarrista no aprendió a tocar, al vocalista se le olvidó lo poco que sabía.
Gané la apuesta, por supuesto. Tocaron "London Calling". Lo hicieron bien, les iba la vida en ello. En el Valle del Támesis, no se puede tocar ésa mal.
Y se arrancaron por "Smooth Criminal", que no era la de Michael Jackson, ni la de AAF, sino algo muy cutre. Ni chicha ni limoná.
Os dejo con la versión de Alien Ant Farm, que es lo que uno tiene derecho a esperar de un sábado noche.
Batería: Estandard de dos timbales más el grave, dos platos de crash de 18" y 20" y charles, sin plato de ritmo. Toca una mujer, muy correcta en la forma. Como suele pasarle a las mujeres, no le hacían caso y perdían el ritmo. Ella mantuvo la sección de ritmo de pie. Agresiva a la baqueta y consistente con ritmos del género. Una mujer con dos huevos.
Guitarra: Gibson LP Studio y Gretsch White Falcon a Marshall '59 SLP Plexi, 100W (válvulas, entonces no había transistores), Pedales distosión y realce de BOSS y un Morley para el wah. Sonido Vintage. La guitarra en pastilla de puente (agudos) y el ampli con los graves subidos, combinación para alto ataque, bajo sustain, distorsión de Punk.
Prometía. Con tanto equipo, me decepcionó el guitarrista. Con muñecas rígidas, se perdía algo en los ritmos. De los solos ni hablo, que odio ver llorar a un tío hecho y derecho (sobre todo, si el tío en cuestión soy yo). ¡Éshate pallá, pisha y dame la guitarra!
Bajo: Un Rickenbacker de una pieza, a mezclador. El bajista, sólido, bien compenetrado con la batería, comostá mandao.
A la voz, un calvorota descabellado (como yo), con mu poca vergüenza (como otro, que yo soy mu desente), se defiende.
Juego de voces y mezclador sin determinar, con pantallas Peavey.
Durante la prueba de sonido, me apuesto £10 a que tocan "I fought the law" y "London calling". Nada como un pub inglés para oír a The Clash.
Resulta que la prueba de sonido resultó ser el punto álgido del programa. Me obligo a oírlo, porque no me gusta dar mala crítica sin conocimiento de causa.
Es el intermedio, pero no creo en milagros. Ni desde el escenario ni desde la puerta, que deja entrar a tantos desconocidos. Quién sabe, a lo mejor el guitarra se fuma un peta y aprende de una puñetera vez...
...y porque me prometí a mí mismo que me quedaba. Las cosas que se hacen por amor... al arte.
Pena que no estuvieras aquí, nos hubiéramos ido juntos a otra cosa, mariposa. A cuál, decides tú.
A ver qué trae la segunda parte.
Comienza la segunda parte. En este caso (que para todo hay excepción), se aplica el "segundas partes nunca fueron buenas". No sólo el guitarrista no aprendió a tocar, al vocalista se le olvidó lo poco que sabía.
Gané la apuesta, por supuesto. Tocaron "London Calling". Lo hicieron bien, les iba la vida en ello. En el Valle del Támesis, no se puede tocar ésa mal.
Y se arrancaron por "Smooth Criminal", que no era la de Michael Jackson, ni la de AAF, sino algo muy cutre. Ni chicha ni limoná.
Os dejo con la versión de Alien Ant Farm, que es lo que uno tiene derecho a esperar de un sábado noche.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Chubasco de chasco.
El intrépido Lémur se lanzó al frío estacional. Bolo supuesto.
Magnificent 7. El garito, por supuesto, The Hobgoblin.
Ficha técnica:
Dos DJ de los de antes, de vinilo y jazz clásico, de soul y rockabilly. De los que nos hacían bailar en tiempos del Tuto.
Sentado, juego a ser intlectual de café, esperando a la banda.
Salgo a por hamburguesa. Vuelvo.
¡COPÓN! ¿¡Ésa es la banda!?
En vista del fracaso relativo, me retiro a mis aposentos.
Por mis muertos que hay bolo hoy, manque sea de bricolaje en youtube.
Magnificent 7. El garito, por supuesto, The Hobgoblin.
Ficha técnica:
Dos DJ de los de antes, de vinilo y jazz clásico, de soul y rockabilly. De los que nos hacían bailar en tiempos del Tuto.
Sentado, juego a ser intlectual de café, esperando a la banda.
Salgo a por hamburguesa. Vuelvo.
¡COPÓN! ¿¡Ésa es la banda!?
En vista del fracaso relativo, me retiro a mis aposentos.
Por mis muertos que hay bolo hoy, manque sea de bricolaje en youtube.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Noche de sus muertos tós.
Columna en progreso, el Lémur sale de rastreo con la tocha pegada al suelo. Con suerte, Freddy Kruegger a la batera (18:00).
F*Awesome acuden a su cita en The Hobgoblin. La ficha técnica no cambia en mucho de su bolo anterior, excepto en un detalle importante: la batería.
Es una Ludwig de jazz, con un bombo enano (creo que 24"), un tom pequeño (14"), tom grave y caja. Platos, el mínimo. Juego Paiste de ritmo (24", el mismo que el bombo, jeje), crash de 18" y 20", más el charles.
El bajista sigue con su juego Westron (Spider 5 cuerdas, de una pieza) de bajo, rack y caja de altavoces. Mención, un pedal de Flange y otro de distorsión en la pedalera (BOSS). Muy percusivo, relajado en el slap. RHCP, sin problemas. Grunge con un mucho de funk.
El guitarrista, Les Paul Studio, con cabeza JCM 800 Marshall a válvulas. Igual se marca una de G'n'R que otra cosa. Él solito. Y no se asusta de nada, que para éso mide más de dos metros. Influencia Slash/Zakk Wylde.
El vocalista, como una chota, como es menester.
El batería me sorprende de nuevo con una demostración de estamina, pasión y virtuosismo. Duende. Hay veces que los golpes de plato de mano derecha son sólo de molinete. Con las escobillas, intimista y pitoso a una.
Antes del intermedio, "American Idiot", "Knocking on Heaven's Door" (Versión G'n'R), "It's my life", "Can't Stop (sí, RHCP), "Brown Sugar"...
Sólo el intermedio, vuelvo a por más.¡Qué ganas de enganchar la guitarra por banda y darle una paliza! Éso es lo que pasa con una buena banda.
Segunda parte, más caña aún. Versión de "Lithium", "Where the Streets Have No Name", "The boys are back in town", "Sweet Child O'mine", "Learn to fly"... Tocan todos los "palos", con contundencia y elegancia.
Intenté grabar reduciendo niveles de entrada, o produciendo un filtro de una servilleta de papel como pantalla (McGuyver, hasta la muerte, jeje), pero fue imposible.
Los niveles de saturación de entrada por la acústica del local, y la proximidad a las pantallas me derrotaron.
Mañana, más, bolo de punk/rock/metal, en The Hobgoblin, como cada sábado.
Tendréis que pasaros a verlos conmigo. Mis amigos siempre tienen una cálida bienvenida.
El Francotirador Lémur, corresponsal de bolos.
F*Awesome acuden a su cita en The Hobgoblin. La ficha técnica no cambia en mucho de su bolo anterior, excepto en un detalle importante: la batería.
Es una Ludwig de jazz, con un bombo enano (creo que 24"), un tom pequeño (14"), tom grave y caja. Platos, el mínimo. Juego Paiste de ritmo (24", el mismo que el bombo, jeje), crash de 18" y 20", más el charles.
El bajista sigue con su juego Westron (Spider 5 cuerdas, de una pieza) de bajo, rack y caja de altavoces. Mención, un pedal de Flange y otro de distorsión en la pedalera (BOSS). Muy percusivo, relajado en el slap. RHCP, sin problemas. Grunge con un mucho de funk.
El guitarrista, Les Paul Studio, con cabeza JCM 800 Marshall a válvulas. Igual se marca una de G'n'R que otra cosa. Él solito. Y no se asusta de nada, que para éso mide más de dos metros. Influencia Slash/Zakk Wylde.
El vocalista, como una chota, como es menester.
El batería me sorprende de nuevo con una demostración de estamina, pasión y virtuosismo. Duende. Hay veces que los golpes de plato de mano derecha son sólo de molinete. Con las escobillas, intimista y pitoso a una.
Antes del intermedio, "American Idiot", "Knocking on Heaven's Door" (Versión G'n'R), "It's my life", "Can't Stop (sí, RHCP), "Brown Sugar"...
Sólo el intermedio, vuelvo a por más.¡Qué ganas de enganchar la guitarra por banda y darle una paliza! Éso es lo que pasa con una buena banda.
Segunda parte, más caña aún. Versión de "Lithium", "Where the Streets Have No Name", "The boys are back in town", "Sweet Child O'mine", "Learn to fly"... Tocan todos los "palos", con contundencia y elegancia.
Intenté grabar reduciendo niveles de entrada, o produciendo un filtro de una servilleta de papel como pantalla (McGuyver, hasta la muerte, jeje), pero fue imposible.
Los niveles de saturación de entrada por la acústica del local, y la proximidad a las pantallas me derrotaron.
Mañana, más, bolo de punk/rock/metal, en The Hobgoblin, como cada sábado.
Tendréis que pasaros a verlos conmigo. Mis amigos siempre tienen una cálida bienvenida.
El Francotirador Lémur, corresponsal de bolos.
domingo, 27 de octubre de 2013
¡Ofú! ¡La excepcion que confirma la regla!
Me prometí a mí mismo no hacer una mala crítica musical. La razón es simple, por respeto a aquell@s que tienen las agallas de subirse a las tablas y exponerse delante de otros.
Hasta la actuación de esta noche.
Vuelvo a mi abrevadero, The Hobgoblin. La experiencia me ha demostrado que es un pub sólido en las listas de actuaciones. Me malcriaron, no me esperaba ésto.
Llegué algo tarde hoy, cosa rara en mí. Una voz de tenor que quiere ser soprano me recibe, poniéndome los pocos pelos que me quedan de punta.
Me encuentro con un trío en las tablas, que no nombro, por razones de respeto. Hasta ahí llega.
Ficha técnica.
Batería: No me fijé en detalle esta vez, escuché desde la trasera del pub. Estandard de bombo, tom, etc. Con plato the ritmo y dos de crash. Por lo menos, no se perdía. Adecuado, pero no para tirar cohetes.
Teclado: Un bicharraco yamaha que intentaba hacer las veces de bajo, no resultó ser ni una cosa, ni la otra. Ni chicha ni limoná.
Guitarra/vocalista. Una Hohner imitación de la
Gibson SG, a un combo Marshall a válvulas. Como guitarrista, acorde tralalá. Como vocalista, le hace falta que le pongan un afinador en la nariz, a ver si se da cuenta de una puñetera vez que canta fuera de tono.
Como vereis, no me compliqué en mirar los detalles técnicos, que considero el equipo malgastado.
Normalmente, sólo me pido una pinta cuando la banda me hace botar. En este caso, me tomé una pinta para olvidar que vi una banda más cutre que pegarle a la abuela con un calcetín sudado en nochebuena.
Me diréis, el sábado que viene, ¿qué? Simple. La posibilidad estadística de que esta banda repita es exigua.
Por otra parte, F*awesome, la banda con Freddy Krueger a la batería, se pasa de nuevo por esta parte del circuito.
Con bolo cutre y todo, faltabas tú. Lo que nos hubiésemos reído...
Hasta la actuación de esta noche.
Vuelvo a mi abrevadero, The Hobgoblin. La experiencia me ha demostrado que es un pub sólido en las listas de actuaciones. Me malcriaron, no me esperaba ésto.
Llegué algo tarde hoy, cosa rara en mí. Una voz de tenor que quiere ser soprano me recibe, poniéndome los pocos pelos que me quedan de punta.
Me encuentro con un trío en las tablas, que no nombro, por razones de respeto. Hasta ahí llega.
Ficha técnica.
Batería: No me fijé en detalle esta vez, escuché desde la trasera del pub. Estandard de bombo, tom, etc. Con plato the ritmo y dos de crash. Por lo menos, no se perdía. Adecuado, pero no para tirar cohetes.
Teclado: Un bicharraco yamaha que intentaba hacer las veces de bajo, no resultó ser ni una cosa, ni la otra. Ni chicha ni limoná.
Guitarra/vocalista. Una Hohner imitación de la
Gibson SG, a un combo Marshall a válvulas. Como guitarrista, acorde tralalá. Como vocalista, le hace falta que le pongan un afinador en la nariz, a ver si se da cuenta de una puñetera vez que canta fuera de tono.
Como vereis, no me compliqué en mirar los detalles técnicos, que considero el equipo malgastado.
Normalmente, sólo me pido una pinta cuando la banda me hace botar. En este caso, me tomé una pinta para olvidar que vi una banda más cutre que pegarle a la abuela con un calcetín sudado en nochebuena.
Me diréis, el sábado que viene, ¿qué? Simple. La posibilidad estadística de que esta banda repita es exigua.
Por otra parte, F*awesome, la banda con Freddy Krueger a la batería, se pasa de nuevo por esta parte del circuito.
Con bolo cutre y todo, faltabas tú. Lo que nos hubiésemos reído...
sábado, 19 de octubre de 2013
Menage a troish metal.
Entro en The Hobgoblin, que ya vi el programa la semana pasada, y el cartel seguía en la ventana. Una versión Thrash Metal de "Mrs. Robinson" (como lo oís, Simon & Garfunkel). Buen recibimiento. Me quedo, de cañón.
Nemesis
Bajo: Uno de ésos sin pala, creo que un Steinberger de una pieza, conectado a (¡PEDRETE!)... un Fender Rumble 350. Percusivo y muscular, un bajista con testosterona para darle caña al metal.
La guitarra, una Rally de una pieza (dos humbuckers, pol supuesto) conectada a (pol supuesto), una cabeza Marshall de válvulas, gran crunch. A pesar de una pedalera de la NASA (broma), sólo le vi usar los pedales de los cuatro canales del ampli y un wah Crybaby. Al tener conexión inhalámbrica, se va de bureo por el pub en medio del solo. Guitarra técnico en los armónicos, buen control de la nota. Y canta estilo James Hetfield.
Nemesis
Ficha técnica.
Batería: Una jaula Tama, por supuesto. Con tres toms más el grave. Por supuesto. 12 platos de crash (juego mixto de Aax/Sabin, 12, los conté). Bombo simple y doble pedal, comostá mandao. Batera muy sólido, buenos redobles de caja y juegos de platos. Maneja bien el doble pedal.
Bajo: Uno de ésos sin pala, creo que un Steinberger de una pieza, conectado a (¡PEDRETE!)... un Fender Rumble 350. Percusivo y muscular, un bajista con testosterona para darle caña al metal.
La guitarra, una Rally de una pieza (dos humbuckers, pol supuesto) conectada a (pol supuesto), una cabeza Marshall de válvulas, gran crunch. A pesar de una pedalera de la NASA (broma), sólo le vi usar los pedales de los cuatro canales del ampli y un wah Crybaby. Al tener conexión inhalámbrica, se va de bureo por el pub en medio del solo. Guitarra técnico en los armónicos, buen control de la nota. Y canta estilo James Hetfield.
Se marcan "Ring of fire" (sí, Johnny Cash), "Tie your mother down", "Johnny B. Goode" (el clip que subo) , "Ace of Spades", etc. Relajados, naturales, de cachondeo entre ellos. Impresionante el buen rollo metalero. Como estar en casa.
Faltabas tú.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
jueves, 17 de octubre de 2013
STOMP!
Debo confesar que fue hace algunos años (bastantes), que fui a ver una producción de una de las compañías de STOMP! en vivo en mi teatro local, el Swan de High Wycombe.
Sin embargo, tuvieron un efecto en mí. A veces, como músico, inconscientemente, me hallo siguiendo el concepto.
Hay diversas compañías de STOMP! en este mundo tan grande y tan pequeño en que vivimos. Aunque las interpretaciones sean algo diferentes entre sí, el concepto básico es el mismo.
Se trata de explorar las propiedades acústicas de objetos de uso cotidiano, y de hacer música con ellos.
Desde cajas de cerillas como sonajeros hasta bidones gigantes usados como zancos para bailar. Señales de tráfico, ollas, papeleras de pedal (como plato hi-hat/tambor de metal), palos de escoba, tuberías, tacos de madera... Menos un chaleco de lana (por sus propiedades acústicas), todo vale.
Si produce sonido, se usa. STOMP yace en la base primitiva de la producción musical. Es la alegría de estar viv@ y dejarse llevar por el ritmo. Aún recuerdo que me pasé aquellas dos horas dándome palmadas en los muslos, que también se pueden usar como instrumento (siempre que sean los propios).
En casi cualquier tipo de música de raíces existe el concepto. Desde la caja y las palmas en flamenco, las cucharas en música irlandesa o el uso de la tabla de lavar ropa en música folk americana. En todos lados, el ritmo puntuado por la punta/tacón de los pies recibiendo el ritmo como a un amante reencontrado.
Pasión, alegría de estar viv@ un día más, a pesar de todo. Os dejo uno de sus clips.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur. Cuando el presupuesto lo permite, Corresponsal de Bolos.
Sin embargo, tuvieron un efecto en mí. A veces, como músico, inconscientemente, me hallo siguiendo el concepto.
Hay diversas compañías de STOMP! en este mundo tan grande y tan pequeño en que vivimos. Aunque las interpretaciones sean algo diferentes entre sí, el concepto básico es el mismo.
Se trata de explorar las propiedades acústicas de objetos de uso cotidiano, y de hacer música con ellos.
Desde cajas de cerillas como sonajeros hasta bidones gigantes usados como zancos para bailar. Señales de tráfico, ollas, papeleras de pedal (como plato hi-hat/tambor de metal), palos de escoba, tuberías, tacos de madera... Menos un chaleco de lana (por sus propiedades acústicas), todo vale.
Si produce sonido, se usa. STOMP yace en la base primitiva de la producción musical. Es la alegría de estar viv@ y dejarse llevar por el ritmo. Aún recuerdo que me pasé aquellas dos horas dándome palmadas en los muslos, que también se pueden usar como instrumento (siempre que sean los propios).
En casi cualquier tipo de música de raíces existe el concepto. Desde la caja y las palmas en flamenco, las cucharas en música irlandesa o el uso de la tabla de lavar ropa en música folk americana. En todos lados, el ritmo puntuado por la punta/tacón de los pies recibiendo el ritmo como a un amante reencontrado.
Pasión, alegría de estar viv@ un día más, a pesar de todo. Os dejo uno de sus clips.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur. Cuando el presupuesto lo permite, Corresponsal de Bolos.
sábado, 12 de octubre de 2013
Guitarra sorpresa, fibra de carbono en el bolo.
Llegué algo tarde, pero llegué. The Hobgoblin estaba con onda algo distinta hoy, pop de los 80.
The Pub Licks.
- Ficha técnica.
- Batería Mapex de tres toms, platos Paiste. Un pureta detrás, sólido.
- Teclados. Tres sintetizadores. Roland, por supuesto. Se lo curra, sabe sus escalas.
- Bajo. Fender Precission Bass. Correcto en la forma y el fondo.
- Vocalista. Decente.
- Guitarra. Sorpresa, una Parker. Mástil de fibra de fibra de carbono, humbucker en puente y pastillas simples en medio y mástil. Conectado a un Boss GT-10. El guitarrista merece la guitarra, me dejó boquiabierto (u séase, patidifuso).
Y, todo a mesa. Creo que una Vestax, no estoy seguro. De ahí a monitores y PA. El sonido, genial.
Pink Floyd, Simple Minds, Rolling Stones Queen, ese rollete. Bien tocado. Me tomé una gaseosa negra, porque era más para escuchar. Mucho solo de teclado y guitarra. Música que has de beber, no la dejes correr.
Faltabas tú, como siempre.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
domingo, 6 de octubre de 2013
De jam, un poco de todo.
El lémur se fue de jam, al garito bohemio local, The Bellevue. Hoy salgo sin guitarra, a disfrutar de la música.
Como cada primer domingo de cada mes, jam de eléctricas. Como le estuve dando a la flamenca, me la llevo para la jam de acústicas, el que viene, que es el segundo, por supuesto.
Hoy, un poco de todo. Un poco de blues, jazz, Beatles, rock clásico, rock duro, una de las bandas incluso tocando temas de Sex Pistols y The Clash (nada como éso en un pub inglés).
En cada una de las combinaciones de músicos, más de un siglo de tablas.
Es garito de músicos, y se nota. Bromas entre el "suelo" y el "escenario". En el video en que adjunto, se ve un miembro del público ajustando el pie de micro a Denise, la saxofonista de esa combinación.
Muy buen rollo. Pena que no estuvieras.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Como cada primer domingo de cada mes, jam de eléctricas. Como le estuve dando a la flamenca, me la llevo para la jam de acústicas, el que viene, que es el segundo, por supuesto.
Hoy, un poco de todo. Un poco de blues, jazz, Beatles, rock clásico, rock duro, una de las bandas incluso tocando temas de Sex Pistols y The Clash (nada como éso en un pub inglés).
En cada una de las combinaciones de músicos, más de un siglo de tablas.
Es garito de músicos, y se nota. Bromas entre el "suelo" y el "escenario". En el video en que adjunto, se ve un miembro del público ajustando el pie de micro a Denise, la saxofonista de esa combinación.
Muy buen rollo. Pena que no estuvieras.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Oi! Oi! Aerobic pitoso.
Depre de sábado tradicional tras la visita a la familia. Opto por machacar mis cuerdas en el parque mientras espero qué sé yo.
Mi destinación está clara. A pesar de que Lemonrock (cagüensusmulastoas) no lo mencione, hay bolo. Lo vi en la ventana. Bolo semanal de Ska/rock.
Ska Prest en The Hobgoblin.
Cuarteto de percusión y cuerda. Detalles técnicos:
Batería clásica de rock, dos toms (más el grave). La cogida del charles andaba suelta. El bombo, sin fijar bien al suelo, se movió adelante. El músico, de primera. Limpio y preciso en la campana de plato de ritmo y todo lo demás.
Bajo. Un Schecter, conectado a un combo Gallien Krueger. El bajista, más que correcto, botando.
Guitarra de ritmo. Fender Telecaster conectada a combo bestia Hughes&Kettner. Uno de esos pocos amplis a los que se perdona no ser un Marshall (o un Fender). Cantando, botando, liándola.
Guitarra de solo. Fender Stratocaster a cabeza Marshall (creo que valvestate). Pedal de wah, crybaby, por supuesto.
Las guitarras llevaban ese sonido tan clásico de pastillas de bobina simple. Sonido de alto ataque, con la reverb a toda ostia. Pedal de distorsión Boss, sonido clásico de Ska/Punk.
El grupo, en su conjunto. Para botar sin parar (incluyendo ellos mismos). Versión de "Baggy Trousers" y "Night Club", éso por descontado. Así que boté, pogo incesante que ni siquiera grabé. Cerca de la puerta y mirando, por supuesto.
Evaluación: Dos pintas con ganas de tercera. Hasta la portera estaba saltando. Y nunca vi a esa mujer ni sonreír. Pena que no estuvieras.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur y corresponsal de bolos.
Mi destinación está clara. A pesar de que Lemonrock (cagüensusmulastoas) no lo mencione, hay bolo. Lo vi en la ventana. Bolo semanal de Ska/rock.
Ska Prest en The Hobgoblin.
Cuarteto de percusión y cuerda. Detalles técnicos:
Batería clásica de rock, dos toms (más el grave). La cogida del charles andaba suelta. El bombo, sin fijar bien al suelo, se movió adelante. El músico, de primera. Limpio y preciso en la campana de plato de ritmo y todo lo demás.
Bajo. Un Schecter, conectado a un combo Gallien Krueger. El bajista, más que correcto, botando.
Guitarra de ritmo. Fender Telecaster conectada a combo bestia Hughes&Kettner. Uno de esos pocos amplis a los que se perdona no ser un Marshall (o un Fender). Cantando, botando, liándola.
Guitarra de solo. Fender Stratocaster a cabeza Marshall (creo que valvestate). Pedal de wah, crybaby, por supuesto.
Las guitarras llevaban ese sonido tan clásico de pastillas de bobina simple. Sonido de alto ataque, con la reverb a toda ostia. Pedal de distorsión Boss, sonido clásico de Ska/Punk.
El grupo, en su conjunto. Para botar sin parar (incluyendo ellos mismos). Versión de "Baggy Trousers" y "Night Club", éso por descontado. Así que boté, pogo incesante que ni siquiera grabé. Cerca de la puerta y mirando, por supuesto.
Evaluación: Dos pintas con ganas de tercera. Hasta la portera estaba saltando. Y nunca vi a esa mujer ni sonreír. Pena que no estuvieras.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur y corresponsal de bolos.
viernes, 4 de octubre de 2013
Soundgarden en directo...desde el altavoz.
El intrépido corresponsal de bolos se lanza de nuevo a la caza del sonido directo. Lemonrock promete otro bluesman in The Bellevue.
Cagüenlemonrock y tó lo que se menea. Nasti de plasti. Vuelvo a mi abrevadero sabatino. The Hobgoblin. Al menos, los altavoces destilan rock der güeno.
El finde comienza así, sólo puede mejorar. Soundgarden, Iron Maiden y AC/DC cuando no hay bolo. Menos da una piedra.
Aún queda mucho finde, con Ska pa mañana y jam pal domingo. Este corresponsal de bolos tié la tocha pegada al suelo.
Y la guitarra lista.
Un saludo.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Cagüenlemonrock y tó lo que se menea. Nasti de plasti. Vuelvo a mi abrevadero sabatino. The Hobgoblin. Al menos, los altavoces destilan rock der güeno.
El finde comienza así, sólo puede mejorar. Soundgarden, Iron Maiden y AC/DC cuando no hay bolo. Menos da una piedra.
Aún queda mucho finde, con Ska pa mañana y jam pal domingo. Este corresponsal de bolos tié la tocha pegada al suelo.
Y la guitarra lista.
Un saludo.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Corresponsal de bolos. Juan Palomo en busca de bolo decente.
Tras ver pronósticos de Lemonrock, me dije, "que le den". Maldito ejército de clones de Les Paul y botines de lona. Muchos de ellos, con desgana y se les nota.
Acabé dándome un bolo a mí mismo. ¿Práctica masturbatoria? Quizás. El caso es que, querid@ lector/a, no hay muchos bolos que ofrezcan algo, sólo música de baile. Y bailar solo, las cosas claras, no es lo mismo.
Hoy voy a leer un libro de Savater, que abrí hace ya un tiempo. Para disfrutarlo, y para columna.
Así, que después de hacer lo que hago los sábados, me siento de tertulia literaria a la vieja usanza. Mi rincón de lectura favorito, el pub del paraguas roto.
Si alguien sabe de bolo, que deje comentario al fondo de la página de Facebook.
Raul Pinto Ocaña, Francotirador Lémur. Corresponsal de bolos.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Noche interesante con Freddy Krueger a la batería.
Salí algo tarde, que uno tarda en ponerse guapo, qué os vais a creer.
De cabeza a The Hobgoblin. Vi cartel anoche cuando andaba husmeando.
F*Awesome.
Llego en el intermedio. Veo otra Gibson Les Paul con cabeza JCM800 (¿De dónde sacan la pasta?), un bajo (5 cuerdas) de una pieza con previo de rack, etapa de válvulas. Batería de bombo largo.
Trío instrumental con vocalista. Me arriesgo y pido mi pinta.
Sorpresa. El vocalista del ORNI del sábado pasado canta con este grupo también.
Se encarga de confirmar mis recelos de los pubs en cadena y los McGrupos. Desde el escenario.
El guitarrista, como vereis, buen uso del equipo. Buena técnica.
El bajista, percusivo, llenando bien el vacío dejado por la falta de una segunda guitarra.
El vocalista, en su salsa. Rock bestia, con pocas limitaciones. Dando caña, que es gerundio.
El batera. Sólo lo puedo describir como pitoso embrutesío. Parece que Freddy Krueger se escapó de Elm Street y se puso a tocar la batería. Nunca vi nada así. Nunca.
Se pone de pie para darle a las campanas de los platos de crash. Toca el charles con pedal sin que le haga falta micrófono. Pedal de bombo simple, pero de simple nada.
Domina las baquetas que es algo impresionante. Las vuelve del revés a su antojo para triples golpes. Golpes de derecho, de revés, ascendente o descendente.
Todo con una mala uva que parece que el pobre instrumento se metió con su madre. Imagino que no gana para baquetas.
Sus versiones de "Sweet Child O'mine" y "Learn to Fly" estarán disponibles en mi canal de youtube, en cuanto acaben de subir.
Perdón por la calidad de sonido, grabación de móvil. Si hay berrido desafinado de fondo, me temo que soy yo. Deberías haber estado allí.
Perdón por la calidad de sonido, grabación de móvil. Si hay berrido desafinado de fondo, me temo que soy yo. Deberías haber estado allí.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
P.D. Me acerqué al vocalista tras el bolo. No quería ni nombrar el ORNI del sábado pasado.
Espero que al pobre batería no le moleste que le apodara "Freddy Krueger", que nada más hice el comentario y ya le estaban llamando "Freddy". Creo que se le queda.
Espero que al pobre batería no le moleste que le apodara "Freddy Krueger", que nada más hice el comentario y ya le estaban llamando "Freddy". Creo que se le queda.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Pubs de cadena, bolos de hamburguesa.
A falta de pan, buenas son tortas, me diréis. Ejem...no, pero hay que joderse con lo que hay.
Salgo de oteo, la tocha pegada al suelo, las orejas bien abiertas.No había nada en Lemonrock. Hoy voy como Orzowei, con un cuchillo en el campo a buscarme la vida.
Después de patear los pubs independientes, acabo mirando en el de la cadena. Se oyen tambores y cuerdas.
Otro Orjeto Rockeante No Identificado (ORNI), entro a ver qué pasa. Quinteto en las tablas. De derecha a izquierda:
Están funkeando. Pedazo de sonido, como dije. "¡Jefe, pinta de rubia!".
Tocan un par de temas. Intermedio. No sé si quedarme. Tocan bien. Son sólidos. Pero...
Vuelve la música. Tocan "Play that funky music white boy". "¡Jefe, otra rubia"!
A partir de ahí, de culo, cuesta abajo y sin frenos. Me prometí no hacer una mala crítica, y no la hago. Me explico.
Los músicos, excelentes. A nivel individual o como banda. Gran técnica individual y acceso a equipo de primera.
El problema, el repertorio. Se ve que no es la música que les va, y que han tenido que tocar el rock más soso y blandengue de la primera década de este milenio de mierda. Momentos álgidos, "Another brick in the Wall", "Holidays" y las que ya nombré.
Ya no me molesto en pedir el nombre de la banda. Son buenos instrumentistas, pero ésto es peor que no tener repertorios propios. Parece la normalización de la banda de rock de pub de cadena. Es casi como pedirse una McBurguesa.
Lo tengo claro. Aún quedan pubs independientes en que el publicano se atreve a contratar cosas que no están en la lista de los 40Vomitables en la radio.
A ver qué trae mañana.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Salgo de oteo, la tocha pegada al suelo, las orejas bien abiertas.No había nada en Lemonrock. Hoy voy como Orzowei, con un cuchillo en el campo a buscarme la vida.
Después de patear los pubs independientes, acabo mirando en el de la cadena. Se oyen tambores y cuerdas.
Otro Orjeto Rockeante No Identificado (ORNI), entro a ver qué pasa. Quinteto en las tablas. De derecha a izquierda:
- Gibson Les Paul, combo Marshall JVM a válvulas. Camiseta de Iron Maiden y botines de lona.
- Fender Jazz Bass. Cabeza LINE6, válvulas, camiseta de Soundgarden, botines de lona. Y micrófono.
- Batería Tama con platos Zildjian, bombo Largo. Parece la del Lars Ulrich. Camiseta de RHCP.
- Vocalista, zapatillas de lona.
- Doble teclado Roland/Yamaha, y una Rickenbacker de cuerpo semihueco con otro combo Marshall. Camiseta de amplis Marshall.
Están funkeando. Pedazo de sonido, como dije. "¡Jefe, pinta de rubia!".
Tocan un par de temas. Intermedio. No sé si quedarme. Tocan bien. Son sólidos. Pero...
Vuelve la música. Tocan "Play that funky music white boy". "¡Jefe, otra rubia"!
A partir de ahí, de culo, cuesta abajo y sin frenos. Me prometí no hacer una mala crítica, y no la hago. Me explico.
Los músicos, excelentes. A nivel individual o como banda. Gran técnica individual y acceso a equipo de primera.
El problema, el repertorio. Se ve que no es la música que les va, y que han tenido que tocar el rock más soso y blandengue de la primera década de este milenio de mierda. Momentos álgidos, "Another brick in the Wall", "Holidays" y las que ya nombré.
Ya no me molesto en pedir el nombre de la banda. Son buenos instrumentistas, pero ésto es peor que no tener repertorios propios. Parece la normalización de la banda de rock de pub de cadena. Es casi como pedirse una McBurguesa.
Lo tengo claro. Aún quedan pubs independientes en que el publicano se atreve a contratar cosas que no están en la lista de los 40Vomitables en la radio.
A ver qué trae mañana.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Técnicas de ala-pívot para sobrevivir en el pub.
Prosimio de bolos, con la garganta seca, y versión de Beastie Boys en las tablas. Situasió demergensia. ¡Una rubia, pero ya de ya!
Menos mal que no conduzco, y que ya acabé (hace tela) con los antibióticos.
La barra, entacá, más gente quen la guerra. La lengua como lalpargatasparto. Shungo.
Marrimo y uso la técnica de brazo/cobra. Al primer hueco, se dispara el brazo, la mano muerde la barra y dahí no se menea.
Deseo y espero que los fluidos en mis palmas y yemas pertenezcan a bebidas derramadas. Ésto de tener imaginación oscura es maldición a veces, y me imagino a tod@s escupiendo en la barra sólo por fastidiar (o por joder la marrana).
Me posiciono para entrar en zona. Un musculoso entra desde mi ángulo muerto. Técnica de rugby. La única contraofensiva sería bloqueo corporal de ala-pívot. En la cancha, buen rollo. En el pub, no. He perdido ese rebote.
Aún dispongo de la izquierda, adonde apunta mi pecho. Paciencia.
Una señorita aguerrida entra por ese flanco. Es tan alta que su cadera presiona mi antebrazo. Se hace la tonta, pero sabe que estoy ahí.
El mensaje es claro: "Dispones de quince segundos para quitar la mano" Concedo cinco centímetros de barra.
Su cadera sigue, y aprieta. Más contundente, "Esta sección es mía", dice. Decido aplicar mi fortaleza testicular. Que empuje si quiere.
Mi codo se insinúa, tal como el musculoso a la derecha del padre se da la vuelta para pagar.
Perfecto, mi hombro en la vertical de la barra, como un buitre haciendo círculos. Estoy listo.
Como en mis días de colegio, la mano se levanta rauda cuando la señorita dirige la mirada en nuestra dirección. La respuesta, en esta ocasión:
"Pinta de Budweiser, porfa."
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Menos mal que no conduzco, y que ya acabé (hace tela) con los antibióticos.
La barra, entacá, más gente quen la guerra. La lengua como lalpargatasparto. Shungo.
Marrimo y uso la técnica de brazo/cobra. Al primer hueco, se dispara el brazo, la mano muerde la barra y dahí no se menea.
Deseo y espero que los fluidos en mis palmas y yemas pertenezcan a bebidas derramadas. Ésto de tener imaginación oscura es maldición a veces, y me imagino a tod@s escupiendo en la barra sólo por fastidiar (o por joder la marrana).
Me posiciono para entrar en zona. Un musculoso entra desde mi ángulo muerto. Técnica de rugby. La única contraofensiva sería bloqueo corporal de ala-pívot. En la cancha, buen rollo. En el pub, no. He perdido ese rebote.
Aún dispongo de la izquierda, adonde apunta mi pecho. Paciencia.
Una señorita aguerrida entra por ese flanco. Es tan alta que su cadera presiona mi antebrazo. Se hace la tonta, pero sabe que estoy ahí.
El mensaje es claro: "Dispones de quince segundos para quitar la mano" Concedo cinco centímetros de barra.
Su cadera sigue, y aprieta. Más contundente, "Esta sección es mía", dice. Decido aplicar mi fortaleza testicular. Que empuje si quiere.
Mi codo se insinúa, tal como el musculoso a la derecha del padre se da la vuelta para pagar.
Perfecto, mi hombro en la vertical de la barra, como un buitre haciendo círculos. Estoy listo.
Como en mis días de colegio, la mano se levanta rauda cuando la señorita dirige la mirada en nuestra dirección. La respuesta, en esta ocasión:
"Pinta de Budweiser, porfa."
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
ORNI, Objeto Rockeante No Identificado.
Sábado de nuevo. Visita familiar y bajona. Me retiro a mi cubil con combinación de verso en álgebra y carta latina.
Acordes y escalas de Víctor Jara en mi guitarra. Tanta ausencia. No puedo. Debo salir.
Desafiante, salgo por la puerta. Como primer intento, nada mal. Observo, tiritando que el grajo vuela bajo, y cuando pasa eso...
Concedo victoria interina al frío. Un jersey y camisa más tarde, de vuelta a la refriega.
Paso por la antigua iglesia, reconvertida en centro de arte contemporáneo (tomad nota antes de la próxima vez que cojais la antorcha). Hay tocata, pero se acaba. Y Lemonrock, NPI.
Curado de espantos, sigo. Por lo menos, The Hobgoblin y The Bellevue están de pubs de guardia para mi dosis de RnR.
Paso por O'Neill's. Oigo algo que me hace entrar a mirar.
ORNI En O'Neill's.
Me recibe la distorsión redonda y sólida que sólo puede venir de humbuckers a través de un Marshall JCM a válvulas.
Dos cabezas JCM 800. Guitarra de solo, con una Les Paul original, tan imitada y nunca superada. El otro guitarrista se conforma con una ESP.
La batería, una Pearl con platos Paiste, el bajo, un Fender Jazz Bass. En buenas manos, mmmmmm.
Se marcan "Fight for your right (to party)". ¡Jefe, una pinta ligerito, que me encajo en primera fila!
Y allí me quedé. Radiohead, Blink... White Stripes, U2 ("With or without you", que berreé).
Doy botes como loco. Las pocas veces en que me paro a mirar acordes y escalas. Nada nuevo, estoy en casa. Rock duro, y a botar.
El vocalista tiene dificultad con los registros graves. No sé qué le pasa al pobre, hasta que tocaron "Highway to Hell". Ya estábamos todos en casa, tomando café. Bueno, casi tod@s. Faltabas tú.
Hasta tocaron "Smells like teen spirit" (¡Pedrete, Hermán!) La grité como hice en la Sala Mystic hace 20 años. Hay cosas que no cambian.
Os dejo con su versión de Highway to Hell. Las condiciones eran difíciles, que estaba botando y el móvil hasta se llevó un bolsazo.
Evaluación: 2 pintas. Estuve tentado a pedir la tercera. Pero no es más hombre el que bebe más, sino el que sabe cuándo parar.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
Acordes y escalas de Víctor Jara en mi guitarra. Tanta ausencia. No puedo. Debo salir.
Desafiante, salgo por la puerta. Como primer intento, nada mal. Observo, tiritando que el grajo vuela bajo, y cuando pasa eso...
Concedo victoria interina al frío. Un jersey y camisa más tarde, de vuelta a la refriega.
Paso por la antigua iglesia, reconvertida en centro de arte contemporáneo (tomad nota antes de la próxima vez que cojais la antorcha). Hay tocata, pero se acaba. Y Lemonrock, NPI.
Curado de espantos, sigo. Por lo menos, The Hobgoblin y The Bellevue están de pubs de guardia para mi dosis de RnR.
Paso por O'Neill's. Oigo algo que me hace entrar a mirar.
ORNI En O'Neill's.
Me recibe la distorsión redonda y sólida que sólo puede venir de humbuckers a través de un Marshall JCM a válvulas.
Dos cabezas JCM 800. Guitarra de solo, con una Les Paul original, tan imitada y nunca superada. El otro guitarrista se conforma con una ESP.
La batería, una Pearl con platos Paiste, el bajo, un Fender Jazz Bass. En buenas manos, mmmmmm.
Se marcan "Fight for your right (to party)". ¡Jefe, una pinta ligerito, que me encajo en primera fila!
Y allí me quedé. Radiohead, Blink... White Stripes, U2 ("With or without you", que berreé).
Doy botes como loco. Las pocas veces en que me paro a mirar acordes y escalas. Nada nuevo, estoy en casa. Rock duro, y a botar.
El vocalista tiene dificultad con los registros graves. No sé qué le pasa al pobre, hasta que tocaron "Highway to Hell". Ya estábamos todos en casa, tomando café. Bueno, casi tod@s. Faltabas tú.
Hasta tocaron "Smells like teen spirit" (¡Pedrete, Hermán!) La grité como hice en la Sala Mystic hace 20 años. Hay cosas que no cambian.
Os dejo con su versión de Highway to Hell. Las condiciones eran difíciles, que estaba botando y el móvil hasta se llevó un bolsazo.
Evaluación: 2 pintas. Estuve tentado a pedir la tercera. Pero no es más hombre el que bebe más, sino el que sabe cuándo parar.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
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