Batería: Estandard de dos timbales más el grave, dos platos de crash de 18" y 20" y charles, sin plato de ritmo. Toca una mujer, muy correcta en la forma. Como suele pasarle a las mujeres, no le hacían caso y perdían el ritmo. Ella mantuvo la sección de ritmo de pie. Agresiva a la baqueta y consistente con ritmos del género. Una mujer con dos huevos.
Guitarra: Gibson LP Studio y Gretsch White Falcon a Marshall '59 SLP Plexi, 100W (válvulas, entonces no había transistores), Pedales distosión y realce de BOSS y un Morley para el wah. Sonido Vintage. La guitarra en pastilla de puente (agudos) y el ampli con los graves subidos, combinación para alto ataque, bajo sustain, distorsión de Punk.
Prometía. Con tanto equipo, me decepcionó el guitarrista. Con muñecas rígidas, se perdía algo en los ritmos. De los solos ni hablo, que odio ver llorar a un tío hecho y derecho (sobre todo, si el tío en cuestión soy yo). ¡Éshate pallá, pisha y dame la guitarra!
Bajo: Un Rickenbacker de una pieza, a mezclador. El bajista, sólido, bien compenetrado con la batería, comostá mandao.
A la voz, un calvorota descabellado (como yo), con mu poca vergüenza (como otro, que yo soy mu desente), se defiende.
Juego de voces y mezclador sin determinar, con pantallas Peavey.
Durante la prueba de sonido, me apuesto £10 a que tocan "I fought the law" y "London calling". Nada como un pub inglés para oír a The Clash.
Resulta que la prueba de sonido resultó ser el punto álgido del programa. Me obligo a oírlo, porque no me gusta dar mala crítica sin conocimiento de causa.
Es el intermedio, pero no creo en milagros. Ni desde el escenario ni desde la puerta, que deja entrar a tantos desconocidos. Quién sabe, a lo mejor el guitarra se fuma un peta y aprende de una puñetera vez...
...y porque me prometí a mí mismo que me quedaba. Las cosas que se hacen por amor... al arte.
Pena que no estuvieras aquí, nos hubiéramos ido juntos a otra cosa, mariposa. A cuál, decides tú.
A ver qué trae la segunda parte.
Comienza la segunda parte. En este caso (que para todo hay excepción), se aplica el "segundas partes nunca fueron buenas". No sólo el guitarrista no aprendió a tocar, al vocalista se le olvidó lo poco que sabía.
Gané la apuesta, por supuesto. Tocaron "London Calling". Lo hicieron bien, les iba la vida en ello. En el Valle del Támesis, no se puede tocar ésa mal.
Y se arrancaron por "Smooth Criminal", que no era la de Michael Jackson, ni la de AAF, sino algo muy cutre. Ni chicha ni limoná.
Os dejo con la versión de Alien Ant Farm, que es lo que uno tiene derecho a esperar de un sábado noche.
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