domingo, 15 de diciembre de 2013

Terciopelo eléctrico semiacústico.

Callow Saints en The Hobgoblin. Mi antro de sábados y sus esperas.


Ficha técnica.

Batería: Pearl con bombo 28-30", un timbal de bombo más el grave. Cajas anchas para sonido profundo. Platos Paiste de Crash 16" y ritmos de 24". Charles y caja a juego, por supuesto. A lo mejor, desde que vi al de F*Awesome, soy muy exigente, pero le podía haber dado más caña. Aún así, correcto, pero no para tirar cohetes.

Bajo: Ibanez AFB 200 semiacústico a cabeza cúbica Orange a válvulas, con pantalla 4x10". Un chavalito con cara de no haber roto un plato en su  vida (¡seguro!), acariciando la cuerda desde el centro para ese tono profundo, aterciopelado que se reconoce y es difícil de explicar.

Guitarra: Una Vintage imitación Gibson SG y una Gibson 335, a combo Marshall (creo que un BluesBreaker 50w), a válvulas. Pedalera: BOSS overdrive, distorsión, delay, wah Crybaby, READY TO ROCK. A pesar de tener guitarra tipo BB King, sonidos parecidos a veces, hay mucho punk en este guitarrista, sabe jugar con intervalos rockabillies a dos primas y estirar las notas cuando hace falta. Golpes de acorde completo, nada de atajos, Power Chords ni ostias de ésas. Uno de los míos.

Voces: micros a juego de PA Peavey, claro. Sólo un micro para el guitarrista. El pobre hizo lo que pudo. No le envidio estar solo a la guitarra y voz, se defendió.

En conjunto, sonido sucio de rock, ese que oímos desde los 60 en adelante. El hecho de ser sólo un trío no les restó contundencia.

Un poco de Monkees, Raconteurs, Beatles, Jets, etc. Me tomé dos pintas esperándote. Como cada sábado, no llegaste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario