lunes, 21 de abril de 2014

Tu-yo.

Pareciera (a simple vista)
que no te dieras cuenta,
nunca hubo (ni hay) demanda
y hubo (hay) toneladas de deseo.

Pareciera, claro, porque:
¿cómo saber tu opinión?

Usa la evidencia directa,
la que te di
(y el contexto)
ponlo en tu balanza.
Tú sabes qué pesa en la mía
(o, al menos, debieras)

El resto, puede estar distorsionado
o no.

Espejos  paralelos
en los que nos perdemos,
el olor del café
nos trae de vuelta.

Es así de simple,
pregunta
y respondo.

¿O acaso tuve secretos?

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