domingo, 16 de marzo de 2014

Soñador práctico.

...el niño jugaba a cortar tablas con la segueta y juego de limas y lijas permitidas.

Su ambición (entre Dostoyevsky y Verme), el de hacer su propia caja de herramientas con las que dar forma a sus sueños.

Con manos de carpintero y mente siempre en las nubes, el niño ve las canas en la barba del extraño que le observa desde el espejo con los ojos de su padre y la barbilla de sus hijas.

Respira hondo, ase la sierra de nuevo y construye palabras que ha de llevarse el viento...

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