domingo, 16 de marzo de 2014

Frente a la hoguera.

Sentado frente a un par de fuegos que convertirán muebles en cenizas, no puedo por más que meditar sobre este pequeño placer tan atávico.

Nada como una barbacoa para una demostración pública de hombría. Los varones nos reunimos y debatimos sobre la forma más eficiente de comenzar el fuego.

La supervivencia de la especie está en juego, y queremos demostrar que fué nuestro ancestro "Y" en particular el que nos salvó de la extinción en la última glaciación:

*El Boy Scout (con su insignia, por supuesto): "Tengo aquí una lupa, y un poco de Polypus ignearius"...  Hay que joderse, se acaba de nublar.

* El aficionado a la arqueología experimental: "casualmente, tengo algo de sílex y pirita de hierro que me encontré en mi última  visita a la zona de Altamira...". Tras quince golpes en los nudillos, y ciego de las chispas, desiste.

Al final, el más macho de todos aparece con un cubo de napalm que siempre guarda para casos extremos en que hay que protegerse contra el avance del hielo...

Aparece el siguiente dilema: leña o carbón vegetal.

Los partidarios de la leña son pirómanos en el armario, sólo quieren ver la llamarada, pero no lo admiten, así que se las dan de gourmet: "la brasa de leña le da un sabor a la carne inimitable...".

Por supuesto, nada como partir leña ante las féminas para demostrar. Todos afirman haber pasado tres temporadas en el Klondike, acojonando osos pardos con su fortaleza testicular. Éso se nota a la hora de manejar el hacha...

La culpa es siempre del hacha, que no está bien afilada (aún tiene la etiqueta de la tienda, comprada hace media hora). Nueva demostración de hombría: los hay que prefieren una lima, los hay que se traen la piedra de afilar katanas que siempre llevan en el bolsillo, los hay que prefieren el tradicional ladrillo...

Los más machos no usan herramientas. Parten ramas con las manos, rompen tablas con un kakato gheri digno de Jet Li harto de cocaína (YYYYYAH!).

La llama ha prendido, ahora hay que aventarla. Todos (yo inclusive) las aventamos que parece que Hephaestus va a venir a la fragua en media hora... He tenido que tirar barbacoas perforadas donde el fuego era simplemente para forjar.

Hoy día, prefiero las bolsitas de carbón vegetal en papel. Una cerilla, y pasa la lata de Heineken.











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