Mi autobús es el escalpelo que corta la neblina del Támesis con sus halos de luz. Acelerado hacia un baile coreografiado con leones en el circo, el semblante calmo y las ideas saltando a piola unas sobre otras.
Sentado en un poste, gato viejo y de mala leche, desdentado y de garra roma.
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