Llamadme iluso, no puedo evitar el influjo de esperanza de haber sobrevivido el final de otra rotación. Feliz año nuevo.
Sé con certeza que mañana tendré unos minutos más de luz. Que, aún en mi invierno particular, el invierno del contexto es finito.
Que Abril es inevitable, tanto como la gravedad que ata mis pies a su sombra.
Que, siga yo aquí o no, el diente de león volverá a aderezar el viento con su semilla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario