martes, 5 de noviembre de 2013

"Hacer el amor a distancia"

Qué bonito, qué lirismo, que ... No culmino la progresión hacia el obvio sarcasmo y la risa de mí mismo.

Hacerte el amor... u otros términos. Me precio de ser más discreto en la metáfora, dejar a la imaginación lo que, por desgracia, se quedó ahí.

Los ojos de mi padre, esos ojos camaleón verdigris que me miran desde el espejo, andan sedientos, pero son capaces de adivinar los espejismos. Ojos que saben, y que saben esperar.

Mis manos se afanan en otras tareas (redoble de tambor y otro chiste, por supuesto), por no poder darte el homenaje que te mereces.

Mi lengua articula los blues de éste u otro autor, a veces los míos propios. Arde por no poder cantarte una serenata silente en las comisuras.

El resto de mí, ya se describieron los síntomas en millones de versos y trillones de chistes. Porque éso soy, un mal chiste. Con mucha suerte, un chiste de mal gusto.

¿Qué mereces? Mi respuesta a esa pregunta, la de siempre. Te mereces lo que desees.

Ni más ni menos.

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