martes, 5 de noviembre de 2013

El blues de la Frontera.

Escuchando aquella música mala que comparaste con Marta Sánchez (¡Uy lo kema disho!); la mezcla de armonía de mi pueblo con jazz me lleva a... por supuesto. No hace falta ser un genio para saber en quién andaba pensando.

Vivo de híbridos, este bético sin equipo de fútbol que busca la naranja de su vega. Este bético, cítrico trasplantado en manzano inglés. Híbrido sin remedio.

Soy naranja completa, algo ácida.

Oliendo el jazmín en los jardines marchitos, los únicos limones son los que golpean mi frente.

Cultivo mi patio, busco rosas que plantarte, abrigo mis erizos contra el invierno en ciernes. Y queda tanto por hacer. Tanto.

Siempre batallas por perder, caminos en que perderme, victorias pírricas. Un paso más en mi camino incierto.

El día pasa, y yo con el.



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