Otro día pasa, en la cuenta atrás que todos traemos al nacer.
Me atareo con mis cosas, veo el muro de vez en cuando. No desperdicio la ocasión de despanzurrar las falacias del idiota (o pinche pendejo) de turno. Con educación, que lo cortés nunca quitó lo valiente.
Me cruzo, como no, contigo. Música, verso o foto que disfrutamos en compañía.
Y veo lo que encuentro sin buscar, justo como me pasó contigo.
Método plagado de imperfecciones. Que me lo digan a mi. Cambio todo mi verso y prosa por verte una vez más.
Mas no funciona así. Por el motivo que fuere, que aún no sé, tu senda se separó de la mía, con la muralla china a medias. Sólo sé que no la erigí.
¿Por qué habría de hacerlo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario