Como la imagen de archivo se traduce en lo que podemos (y a veces tememos) encontrar.
En estas mis cartas a ninguna y todas partes, también me inquiero qué recuerdo se tendrá de mí.
Me importa poco la opinión de las personas en general; de las personas que me importan mucho en particular, su opinión es algo que tengo muy en cuenta. Si sólo la supiera.
Y, pasando el tiempo, el valor relativo de la experiencia directa pasada tiende a disminuir.
Soy tan loco en mi letra como soy cuerdo en mi vida. O viceversa, aún no sé cual.
Sólo sé que ésto son sólo palabras que a duras penas me expresan; soy cristal de muchas facetas con sólo una cara.
Una cara muy dura, la mía.
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