martes, 22 de octubre de 2013

Cruces, Sección II, capítulo 15.

De rodillas frente al trono, Txtl temblaba como una hoja. Fray Jordi, arrodillado junto a él, se hallaba en conversación con el monarca.

 -"Su Majestad, el propósito de nuestra tarea es tal como el Almirante describió. Llegar a los puertos de Indias por una ruta distinta. La nuestra es una expedición de la marina castellana que no tiene que ver con las redadas de piratas palermos que son la vergüenza de nuestro Reino y de Nuestra Señora Doña Isabel."

 -"Eso dices, ¿qué me impide enforcaros a todos como piratas? ¿Quién es ese otro clérigo junto a tí?"

 -"Su Majestad, para responder a la primera pregunta, la presencia de clero y un Almirante denotan un viaje oficial, no una partida pirata sin encomendarse a Nuestro Señor Jesucristo. Respondiendo a la segunda, he aquí a Fray Manuel Casín, novicio de la Orden de San Francisco, bajo voto de silencio. Entró en nuestra orden tras la limpieza de Granada, en expiación por los pecados de esa ciudad, que se empecinó en seguir las falsas enseñanzas de Mahoma. Me temo que, si Su Majestad quiere juzgarnos, nos deberemos acoger al fuero eclesiástico."

 -"Harto estoy de tanta política y diplomacia. Visto está que deberé dejaros partir, o vérmelas con Roma. Aseguraos de decirle a Isabel, mi Hermana en Cristo de que ésto no quedará así."

-"A la orden de Su Majestad."

  -"Retiraos ahora, antes de que cambie de parecer. Los clérigos me fatigais en exceso."

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