martes, 3 de septiembre de 2013

Vuelos rasantes.













Sentado en su roble seco...

Peter Pan se permitió una sonrisa ausente.
Pensando
en su Wendy, que no era suya,
al surcar las nubes de la mano.

En las historias contadas en su cubil,
al amparo de los mosquitos.

En la risa que plantó en él,
para compartir con sus Niños Perdidos.

14/08/2013


Y Peter Pan volvió a su isla...

A cuidar de sus Niños Perdidos.
Dejó de volar, que su último pensamiento feliz
quedó en Londres,
con Wendy.

Ella crecerá, pensando que imaginó,
y que la mano que prendió al volar,
no fue más que un sueño.

Y Peter Pan, envejecido,
con su sombra cosida por su musa,
sigue atrapado en su isla,
gritando un nombre a los vientos.


07/08/2013

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