Baquetas asesinas
en manos de un alma aparentemente gentil.
Varetas de trémolo,
pulgar aporreando la cuerda,
gritos en la noche.
Derviche de escenario,
poseso de compás
e inmune al exorcismo.
Dragones
que se ocultan en garitos
para bañarte de pasión y fuego.
El próximo finde, más.
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