Harrukl entró en el Asentamiento de la Roca. Como siempre. Flanqueado de dos guerreros/cazadores con sus toscas armas de piedra. Como siempre, camino a la choza del Jefe.
Sorpresa. No había túmulo de malaquita en el sitio de costumbre. En su lugar, una aglomeración de soldados. ¿Acaso era una trampa?
No había marcha atrás. Aparentando una calma que no poseía, el Mercader fenicio entró en la choza...
...donde fue recibido por Til, con su medallón de plata en el pecho.
-"Encantado de recibirte, hermano de allende las olas. Espero que el viaje te haya resultado grato. Siéntate a comer conmigo y me cuentas."
Consternado, se sentó frente al nuevo Jefe. Las negociaciones habían comenzado.
Capítulo 43.
Til removió la manta de cuero que ocultaba la pila de cabezas de hachas de cobre. El resplandor bermejo que se reflejaba pareció bañar la habitación en sangre.-"Hermano, como ves, los términos del Tratado se deben renegociar. Ésta es la cantidad de cobre que hubieras sacado de la pila de siempre. Hemos sido generosos, y NO contamos las horas de trabajo para fundirlas. Mejor oferta no vas a encontrar."
-"Estimado Jefe, sabes que no poseo la autoridad de renegociar el tratado. Sólo el Rey de Sidón puede decidir."
-"Tú eres la persona que el Rey de Sidón mandó para este intercambio. Sólo tienes dos opciones. Acepta o rehúsa...Y considera qué diría tu rey en cada caso."
-"Es un cambio demasiado drástico. Si es un mensaje al Rey en esos términos, sólo puede venir del más alto nivel..."
-"¿Acaso no reconoces el medallón de plata tallado en tus propios talleres? ¡Sólo respondo ante mi Padre, y hablo con su voz!"
-"Sin ofender, pero es con él con quien debo hablar."
-"Tú lo has querido. Me temo, sin embargo, que no encontrarás mejor oferta que ésta. Retírate ahora antes de que pierda la poca paciencia que me queda."
Capítulo 44.
Harrukl estaba aterrorizado. Había debido embarcar solo en la canoa con los guerreros, río arriba.
Comenzó el viaje atado de pies y manos. Estos Iber no tenían modales. Desde el segundo día de viaje fluvial, llevaba la cabeza cubierta con una bolsa de lana. Además, sus ojos estaban vendados.
El olor de la corrupción le indicó que estaban llegando a su destino. Sólo una ciudad podía oler tan mal. El odor le hizo desear estar de vuelta en Sidón.
Sintió ser arrojado como un fardo del bote. Manos bastas le obligaron a ponerse de pié y caminar en cuanto se cortaron las ligaduras de sus pies.
Notó que estaba subiendo una colina. No sería capaz de contarle gran cosa al Rey de Sidón acerca del territorio de los Iber.
Sus pies descalzos tocaron losas de piedra. Las ligaduras de sus muñecas desaparecieron, ...para atarle las manos a la espalda. Se le quitó la capucha y se le descubrieron los ojos.
-"Sigue ese pasillo, fenicio, y encuéntrate con tu destino."
Harukl estaba en el tholos. Sólo podía avanzar. Y lo hizo.
Capítulo 45.
Harrukl no daba crédito a sus ojos.
En la oscuridad de la sala del tholos, se hallaba en presencia de un hombre bañado en luz.
Destellos fulgurantes del oro en el peto, collar, brazaletes y placas de oro sobre el gigante en el trono ante el que se arrodillaba. Pareciera que estuviera hecho de ese material.
A su derecha, una versión joven del gigante, con dos placas de cobre sobre el pecho.
Aún más inaudito, un Guerrero Negro a la izquierda del trono.
-"Veo que no aceptaste la generosa oferta de mi hijo, ¿por qué vienes a molestarme a mi casa?"
-"Perdona, generoso Cacique, me temo que hay un malentendido."
-"Por supuesto que hay un malentendido. Hablas con el Rey de los Iber. La costa es mía. Dile a mi hermano, el Rey de Sidón, que debemos renegociar el Tratado. Ambas partes saldremos ganando. Ahora, llévate estas cabezas de hachas de cobre, y desembarca el aceite."
-"Pero hay muchas menos que las que me ofrecieron en La Roca, Cac...Majestad."
-"¿Vienes a dar órdenes en mi casa, perro? Te daré una lección. No temas, serás capaz de darle el mensaje a tu rey."
Capítulo 46.
De vuelta a la costa, tres semanas después, Harrukl embarcó. Aún no se acababa de creer que hubiera salido con vida del trance.
Entregaría el mensaje de la arrogancia de los Iber a su rey. Aunque fuera lo último que hiciera.
Distraído, fue a rascar el picor de los dedos de la mano derecha. En vano. La mano ya no estaba allí.
Tras la amputación, se la dieron de comer a los perros en su presencia.
Harrukl ordenó el barco directo a Levante con el cambio de marea. Ésto no iba a quedarse así.
Notas de Viaje.
La introducción de las nuevas tecnologías deben haber supuesto grandes cambios sociales en el mundo de la época.
Como ya dije, el cobre no se prestaba como material para herramientas, por ser demasiado maleable, al igual que el oro.
Ya hablé de la discriminación temporal. De suponernos superiores y más sofisticados que nuestros ancestros. Más bien lo contrario.
Ellos debían vivir en un mundo en el que debían usar la imaginación y la memoria para cualquier tarea, cuando a nosotros nos basta (por ejemplo) con echar un vistazo por Internet, pedir un billete de tren y llegar a la hora. Si nos perdemos, para eso está el GPS.
De la violencia del mundo de la Edad de los Metales, basta con mirar los registros arqueológicos.
Teniendo en cuenta que la civilización Ibérica que describo es de tipo Pre-Millarense, aclaro:
La cara tan dura que tengo. El Cacique se ha puesto el Tesoro del Carambolo. Descubierto en el Aljarafe sevillano, y NO en la Sierra de Grazalema. Datado en plena Edad de Bronce, no en el Calcolítico. Atribuido (según qué autor) a los Tartesios o a los fenicios. Destinado (según qué autor) a ajuar real, o para bestias de sacrificio. Que se peleen entre ellos, que me lo quedo, so capa de licencia artística.
Al menos, os puedo asegurar que Merk no se va a comer un puchero con patatas. Ni se toma un café con un puro tras el almuerzo. A tanto no llego. He visto autores que han osado llegar a esos extremos, con best-sellers. Sin dar nombres.
Mi oferta de primera edición firmada sigue en pie, por ahora. Tengo algunos nombres ya en la cabeza. Si nos conocemos cara a cara, ya tienes tu copia sin tener que decir nada. Si sólo nos conocemos en el plano virtual de Facebook, me temo que me lo deberás decir. El plazo expira en cierre de edición...
Y Merk prosigue su viaje.
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