Con la cabeza aún girando, tras la experiencia del "ad libitum" de La menor ("Ain't no sunshine...") saliendo de la guitarra prestada y el Dual Reverb, me encuentro con la noche.
Alzar la voz en cuello, ¿cómo mejorar un argumento y hacerlo sólido, si la pared lo devuelve para romper la quijada?
¿Andaré siempre cometiendo el mismo error? Un momento...
¿Quién dijo que nadie debiera ser conquistado? ¿Acaso es una guerra?
Es bonito encontrar textos a la medida de uno mismo. Si no me definen a medida que se desarrollan, ya me amoldaré yo a ellos...
Soy el mismo que era hace 200000 años, soy diferente. Aún estoy por encontrar la mujer que diga que sí a todo. El día en que lo haga, pies para qué os quiero.
Nací completo. Viví en el páramo intelectual, y sobreviví. Sobrevivo. Vivo. No nació nadie para completarme.
Creo que el diagrama de Venn se explica solo...
Francamente, la nostalgia amamantada a base de minutos de insomnio que se estratifican me quitaron las ganas de jugar.
Mis argumentos ya están en la mesa. Debátalos (como amiga o lo que desee), o siga buscando ese tipo de príncipe azul en particular.
Firmado:
La rana parlante.

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