Lo mejor le deseo. Todo. Todo lo que usted quisiera (y más).
Ese hombre con el que hablar por horas sin cansarse, al que usted recuerde: "deja de escucharme por un minuto y come."
Ese hombre que echas de menos por anticipado sabiendo que deberá salir a hacer algo.
Ese hombre que tiene tus libros en su estante, tu música en la mente y las manos...
Ese hombre con el coraje de mirarse al espejo a diario y se dice: "yo no soy aquél, al que no le guste que no mire."
Ese hombre con sentido del humor un tanto raro, pero con sus ocurrencias propias.
Ese hombre con el coraje de decirle: "se equivoca", y es capaz de fundamentar su postura, que es capaz de escuchar a la razón y le rete a usar la argumentación, que sepa las falacias lógicas y argumentales para no caer en ellas.
Ese hombre capaz de respetar su "no" hasta el punto de partirse por la mitad, ese hombre, que a veces llora y nunca le dedicará un insulto.
Ese hombre que recuerda cada rasgo suyo, cada inflexión de voz, cada giro gramatical y la reconocerá no importa qué máscaras haya.
Seguro que hay alguien así para usted, puede que esté en un dormitorio algo desordenado (pecata minuta, nadie es perfecto), en un caos de libros e instrumentos musicales, de herramientas para seguir sus juegos de niño, de sueños de volver a correr.
Quién sabe, puede que la esté esperando...
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