...que la verdad no está encerrada en un verso, sino la certeza personal del poeta en ese momento.
...que las supuestas revelaciones que vemos en ellos no son más que la reinvindicación de nuestras convicciones en boca de otro, aunque dichas convicciones estén en contradicción con la realidad externa (o interna).
...que todo es posible o imposible, según dónde, cómo, cuándo y quién.
...que el poeta que escribió la "revelación era (o es) persona de carne y hueso como usted y como yo, preso de sus circunstancias y creencias personales.
...que no hay nada escrito de antemano. Escribimos nuestra historia "golpe a golpe, verso a verso".
...que el hablar de encadenar almas es una patraña, cuando el alma como realidad material es la varilla que calibra la alineación del mástil de mi guitarra.
Los espíritus, como usted bien sabe, no existen. Yo sí soy real, usted también lo es.
Debiera estar leyendo otras cosas, y... me distraigo. ¿O son mis artículos la distracción que busco para no enloquecer? De nuevo se ralla un servidor, maldita curiosidad...
Lo de "no enloquecer",.me temo que es tarde ya. Oigo y leo que el amor es mito, "tonterías tuyas", oí alguna vez.
"In the country of the blind, the one-eyed man is king", escribió Wells. La historia que escribió muestra lo contrario: en el país de los ciegos, el tuerto no es rey. Es loco que alucina y debe ser cegado para que se integre...
Me niego a éso. YO SOY EL QUE SOY.
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