Día de fiesta, todos se hallaban reunidos en el jolgorio. Decidieron jugar a la botella y decir verdades.
El Lémur: "Fui aspirante a bonobo, pero los prosimios no tenemos el suficiente cerebro. La culpa es de Dunbar y de su jodido número."
El Descabellado Barbudo: "Sólo ansío una carne que comer cruda, antes de yo nacer siquiera, se esfumó."
Lux: "Soy la mujer que la llamó, aún siendo embrionaria por entonces."
Merck: "Océanos de tiempo cruzaba yo a nado, desafiando al tiburón y al viento."
Leopoldo: "Debo volver a mi risco, me ausenté demasiado. Sé que es hoy cuando viene."
El Lobo: "No me ahogué, como ella pensó, no morí. No vivo."
La botella siguió rolando, todos callaron...
La verdad mata.
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