La palabra no es renuente
ni dadivosa, mi rosa.
De por sí no es hermosa
sin entrever la fuente.
Se amolda a cualquiera cosa;
llora, canta, besa, miente,
se acelera y de repente
calla, fugaz y caprichosa.
Confuso iluso,
roto ignoto, mi hermosa.
Poeta difuso.
Tan poca cosa,
una palabra que uso,
soy hombre que osa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario