domingo, 22 de diciembre de 2013

"Love is for assholes", proclamó Frank Zappa.

Crónica del crónico síntoma cardíaco, ¿a quién le importa? Parece que a mí, poco (o mucho, váyase uno  a saber, o a dónde sea).

¿Cuántas veces es uno capaz de ser rasgado y seguir regenerando? Procuro no perder la cuenta, pero es más por estadística que otra cosa.

Vivo,
respiro,
amo.

Hasta que lo deje de hacer, por supuesto. Todos lo dejamos de hacer.

Vivir duele, pero dolería más el dejar de hacerlo.

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