lunes, 30 de diciembre de 2013

La "i" sin tus tildes.

Cada uno de mis días
es noche,
y eres
la dueña
de ellas todas.

Viajar atrás, imposible, gritarme,
tras el cristal blindado que nos separa
de errores
pasados: "¡Idiota, no la dejes ir!"

Milagros, no espero,
al ansiar lo improbable.
Inextinguible,
innegable,
inefable,
inerme,
inicuo,
inócuo.
Inane.

Y, como siempre, sueña libre,
¿me verás?

No hay comentarios:

Publicar un comentario