En la oscuridad de mis días y la luz de mis noches; despierto ando, con mis ojos cerrados y mi forma respirante y aparentemente inerte bajo el edredón.
Mis alas membranosas separan las columnas del viento, respiro el fuego en que cocinar a mis enemigos, rescato mis princesas cada noche; soy dragón sin respeto por los estereotipos.
Soy la serpiente marina que engulle a los marinos sin masticar y el diente de león que besa el aire del otero con su semilla.
Soy Pedro, soy el lobo, soy el cordero, soy Caperucita.
Soy el ogro tierno y el niño poseso que hiela la sangre con una mirada.
Soy todo y soy nada al abrir los ojos de nuevo.
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