sábado, 2 de noviembre de 2013

Suspendido en éter.

Por primera vez vi esta estrella, la más cercana a tí, y a mí. Invisible al ojo avizor, se escondía ante nuestras narices.

Tan cerca y tan lejos, mi estrella invisible y refulgente. Secreto a voces que camina por el mundo.

Y yo, sin telescopio, o sonda. A ojo de buen cubero.


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