...frente al espejo con la botella de bourbon.
Un día más. Un pueblo más en la ruta de la caravana de vagones.
Atrás quedó el colegio, los padres, amigos, todo. Otro trago de fuego se derramó por sus entrañas.
Mejor ahora. Podía culpar de sus húmedos ojos al amargor del whiskey barato. Podía acabar de pintarse la sonrisa y salir a escena.
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