viernes, 8 de noviembre de 2013

Alza temporal.

Que proviene de la interina reducción del grosor en nuestro muro, semanal, cíclica.

De la anticipación de espera a la música que me reviva en mi abrevadero sabático de ameba.

De la anticipación de, para variar, estar en el interior de la puerta. De ser capaz de dar un abrazo de bienvenida.

De otro sábado en que ponerme en contacto con mis raíces punkarras, con un algo de otros estilos.

De saber que sobreviví otra semana sin mis tres luces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario