martes, 29 de octubre de 2013

Partenogénesis.

...llevaba asustado unos meses. Todo empezó con náusea y mareos casi continuos. Mi medico me dijo: "Éso no es nada, tómate un par de paracetamoles y se te pasa."

Poco a poco, noté que iba ganando peso. De vez en cuando, mariposas en el estómago. Volví al medico: "Éso no es nada, tómate un par de paracetamoles, come menos carne, se te pasa."

Una noche, noté como un golpe en mi vientre hinchado. Volví a mi médico. Más paracetamol.

Los golpes en mi vientre durante las horas de sueño se hicieron más frecuentes. Vivía con un hambre atroz. Si me retrasaba en las comidas, me daban mareos. Decidí encararme con mi médico.

 -"Ésto es raro, pero no anormal," me dijo. "Parece embarazo psicológico, pero te mando una ecografía de masa abdominal. Creo que retienes líquido."

Con la mención de "masa abdominal", un sudor frío recorrió mi espalda.

Dos semanas más tarde, me hice la ecografía. La radiógrafa estuvo quince minutos mirando, se disculpó, y volvió con su jefa. Apuntaban a zonas de la pantalla con incredulidad, tomaban medidas. Me fui con la recomendación de comer sano y no beber hasta que viera al médico, una semana más tarde.

Me desperté con molestias en los pezones, hinchados. Debí salir a correr al servicio, que cada vez era lo más frecuente. Me temía un cáncer agresivo afectando la próstata.

Mi médico me recibió en su consulta, cediéndome el asiento.

Me dijo: "Lémur, estás embarazado de seis meses. No entiendo cómo, pero así es."

Sentí como mi mundo se desplomaba a mi alrededor. Como hombre solo y barbado, de pelo en pecho cada vez más amplio, no me sentía preparado para ser madre soltera.

Tras recibir información con respecto a mantenerse sano en el embarazo, me despedí.

Mi jefe tuvo problemas para entender que iba a necesitar una baja por maternidad, a pesar de que mi vientre proclamaba que estaba en estado de nieva esperanza. Risitas socarronas me preguntaban "¿quién es el padre?" sin siquiera usar las palabras.

El 14 de octubre, tuve a mi Lucero. Pesó 3,125kg. Mi orgullo y razón de vivir. Lo mejor que me pasó en la vida.

Al final, mis miedos con respecto a mi situación económica eran infundados. Las ofertas de exclusiva por las fotos de embarazo y parto se vendieron bien. Pagué mi hipoteca. Con el restante, me puse prótesis de mama. Hoy día, soy modelo  de glamour para revistas del corazón. Dentro de poco, se publica mi autobiografía.













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