A riesgo de la vanagloria, se necesita un talento especial para decorar la pared, y pintar una sonrisa con tu sangre.
De convertirse en alienígena, disfrazado de hombre, y redescubrirlo todo desde cero.
De negar lo aparentemente evidente, y no desesperar de la esperanza.
De tornar grandes derrotas en pequeñas victorias, por pírricas que sean.
De desbrozar la rabia y el odio a cada paso, los ojos fijos en una meta que, si bien improbable, nunca es imposible mientras haya vida en nuestros cuerpos.
De respirar por automatismo cuando no puedes más. Y, justo entonces, otra línea nace de mi amor, que fluye.
De convertirse en alienígena, disfrazado de hombre, y redescubrirlo todo desde cero.
De negar lo aparentemente evidente, y no desesperar de la esperanza.
De tornar grandes derrotas en pequeñas victorias, por pírricas que sean.
De desbrozar la rabia y el odio a cada paso, los ojos fijos en una meta que, si bien improbable, nunca es imposible mientras haya vida en nuestros cuerpos.
De respirar por automatismo cuando no puedes más. Y, justo entonces, otra línea nace de mi amor, que fluye.
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