La publicidad te dirá que la única forma de obtener lo que buscas es a través del intercambio comercial.
Es cierto que hay productos que no se pueden adquirir de otra manera, como el teléfono móvil que uso para escribir estas líneas y publicar en blog. O un coche. O muchas otras cosas.
Vivimos en un mundo tecnológicamente sin precedentes. Paradójicamente, da lugar a personas sin imaginación, incapaces de ver que un objeto puede cumplir propósitos aparentemente sin relación.
La gente sin imaginación suele tacharme de loco...hasta que ven en concreto lo que yo ya veía en abstracto.
Tuve la suerte de crecer con compás, escuadra y cartabón, y con herramientas para trabajar la madera y el metal que "cogía prestados" de mi padre. Él aparentaba disgusto para que no introdujera el caos en su orden, pero nunca las puso bajo llave...
Y jugué con madera y metal, con diseños de geometría. Cada vez que algo se rompía, se buscaba una forma de repararlo y de mejorar el diseño original.
Ahora, como adulto (vale, adolescente a los 42), soy el que decide acerca de construir, reparar o comprar.
Compro un artículo si no dispongo de los medios técnicos para construirlos. Con respecto a mi habilidad, raras veces la pongo en duda. Cuando lo hago, es para aprender algo nuevo.
La mayoría de las soluciones son ridículamente simples. Las llamo "soluciones cavernícolas". Golpea dos piedras y tienes fuego. O un cuchillo de cocina. Sólo hace falta un poco de imaginación. Os dejo un par de ejemplos en fotos.
Usad la imaginación, que para algo la tenéis. No desdeñeis el fruto de vuestras manos.
Francotirador Lémur; a veces, cavernícola.


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