En este primer artículo incluyo algunas de las herramientas del oficio. Estoy seguro que todos las usamos de forma más o menos inconsciente, ya sea al hablar o al escribir.
No es lista exaustiva, e iré subiendo por etapas debido a limitaciones técnicas de publicar a través de teléfono. Me repito, soy capaz (muy capaz) de cometer errores. Si necesito un tirón de orejas, pues me lo dais y listo.
Y me dejo de metalingüística por ahora, y me dedico a otras cosas.
Un saludo.
Raúl, Fancotirador Lémur.
Metonimia o Sinécdoque. Es referirse al todo por la parte. Un ejemplo:
"Los trescientos escudos de Leónidas..."
Obviamente se refiere a los trescientos hoplitas espartanos que se plantaron en el Paso de Las Termópilas.
Otro ejemplo, es llamar a un toro como "el astado", o a un/a escritor/ a cómo "una pluma".
Hipérbole. El uso de la exageración extrema para uso dramático. Ejemplo, un cuarteto del Siglo de Oro.
"Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado."
Símil o comparación. De forma positiva o negativa, la atribución de cualidades entre dos o más cualidades.
"El niño montó cual caballero aguerrido"
Metáfora. Parecida al símil, pero distinta. Las cualidades se transvasan por yuxtaposición.
"Rosa sangrante de púa enconada..."
"Sangrante" se refiere al color de la rosa (roja), además de imbuir un segundo significado.
Yuxtaposición de opuestos. Ayuda a "pintar" contradicciones para realzar la descripción o describir paradojas.
"Porque te tengo y no"
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