miércoles, 18 de septiembre de 2013

Colmillos Ocultos. Mesólogo.

Me resulta tan curioso cómo una historia se me puede ir tanto de las manos y adquirir su propia dinámica. Aún desconozco muchas cosas.

Debo admitir que la prosa parece muy distinta del verso corto o el ensayo. Es como vivir con un chimpancé ebrio que no sabes cuándo va a saltar a por la yugular.

Los personajes y sus historias personales han adquirido vida propia en mi mente. Sólo espero ser capaz de plasmar lo que veo.

Incluyo muchas referencias externas que apunto para lectores del otro lado del atlántico.

El sargento Arensibia se me insinuó cuando empecé a describir un detective español. Es mi pequeño homenaje a Ivá, a quien menciono indirectamente. Un comentario de Pedrete acabó de anclarlo en la historia. Os recomiendo "Historias de la puta mili" o "Makinavaja", legados de Ivá.

Fanny y el profesor, parte de un relato corto de  Charles Bukowski, publicado como "La máquina de follar". No pude evitar pensar en Bender y sus problemas con el alcohol. Para él, sólo es problema cuando se acaba.

No voy a entrar en más detalles cuando aún desconozco tanto.

Gracias, Fabián por hacerte preguntas sobre el panteón grecolatino. La pregunta de Hades como padre fue la punta del hilo de la que empecé a tirar, y que sigo tirando.

Todos son, en parte, yo. Estoy  convencido de que sólo se puede escribir desde la ingenuidad. Si se intenta hacer algo que no se siente, se fracasa antes de empezar.

Un saludo,

Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.



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