miércoles, 28 de agosto de 2013

Cueva de Los Letreros. Parte IV. Forjando Magia. Capítulo 13.

Merk, Sita y el Jefe se sentaron tras la choza de la hechicera. Merk ya había prepararado una forja de piedra y lodo.

Cargada de carbón, alimentada con el fuelle, la forja despedía un calor sobrenatural. El Jefe parecía encontrarse incómodo ante tal demostración de poder por parte de un miembro nuevo de la comunidad

Cuando el fulgor de la llama alcanzó un blanco palpitante, Merk dejó de bombear, prestando su atención al cuenco de piedra en la cama de carbón fulgurante. Quedaba poco.

El verde de la malaquita ya era un marrón tostado. Sin previo aviso, en una nube de humo agrio, la Sangre de Piedra fluyó en el cuenco. Cobre.

Con la ayuda de dos astas de venado, Merk sacó el cuenco de la forja, vaciando el precioso líquido en un molde de barro seco sin cocer, preparado al efecto.

Tras una corta espera, Merk produjo una cabeza de hacha perfecta, lista para montar.

Volvió la mirada a Sita y el Jefe. Reconocieron artículos que sólo llevaban los Marinos del Este, del mismo material. Hachas, cuchillos, medallones, decoraciones textiles...

Abrumado, el Jefe le dijo:

   -"Has hecho bien en mostrarnos esto en privado. Me temo que Sita y el resto de mi Consejo debe darme su opinión antes de que decida. De momento, ni una palabra a nadie."






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