Merk sintió en los abrazos de Sita un grado de desesperación. Exangües tras el clímax, yacieron aferrados.
Merk tenía miedo de preguntar, Jefe mostró un callado resentimiento. El hacha seguía oculta. Y los ojos de Sita no podían ocultar su terror.
-"¿Qué te pasa, mi hechicera? ¿Qué temes?"
-"Jefe quiere tapar todo. Dice que eres un espíritu maléfico que traerá la ruina a los Iber. Que por eso te habían expulsado. Por robar la magia de los Marinos."
-"La magia viene de la tierra, como viste. Es para el que quiera aprenderla."
-"El Jefe teme un enfrentamiento con los Marinos. Y, sobre todo, tiene miedo a que lo suplantes como jefe. Eres el Guerrero Negro, El Que cruza el Mar, Elegido de Toro. Y, a partir de hoy, el Que hace sangrar a la Piedra. Quiere sacrificarte."
Merk tras una pausa meditabunda, se decidió. Debía partir de nuevo. Dejarlo todo. Se lo dijo a su amante.
-"Donde vayas, voy. Esta vez no cruzas solo. Mi magia nos protegerá."
Acto seguido, empezaron a prepararse para desaparecer en la noche de Luna nueva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario