Son muchos años ya los que hace que declaré que no hacía falta una presencia divina para ver el mundo. Éso (suele pasar, por lo que parece) afectó cómo otros me miran y tratan. Bah...
Simplemente, ateo de a pie, más rojo que un tomate, fueron veinticinco años de argumentar en lo privado con este, ese y aquel tipo de creyente. Sólo cuando preguntaban.
Hago muchas otras cosas aparte de "ser ateo". Y quién no. Este blog es un botoncito de muestra. Sólo uno. ¿Cómo ser ateo sin existir como persona?
Desde que hago mis puntos de vista algo más públicos, el resultado parece ser éste.
Cuando, en realidad, lo que busco es compartir mi visión. Algo así.


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