sábado, 28 de diciembre de 2013

Esperándote.

La escarcha, no menos inesperada por su retraso, flanquea mi paso al recorrer la calle.

Si acaso pudiese escapar de mí, el ocaso al que me veo abocado me ciega y nubla, aprisionado en mis retazos.

Grandilocuente el verbo que veo, obnubilada la mente al confrontarlo, miro las fotos, no quiero más, y más aún viene. No tiene caso.

Al antro, a por un poco de rockabilly para quemar la semana que se fue, que desperdiciamos. A inaugurar otra semana a desperdiciar, no tengo tus brazos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario