lunes, 11 de noviembre de 2013

Lechuzo.

Media tarde en el Golfo mientras este golfo se deshiela en tu recuerdo.

Fotos y textos que vuelan, raudos, por los caminos de cabra electromagnéticos, en los que encuentro lo que no busco y viceversa.

Llega la lechuza que adopté como mascota, a ulularme dulcemente, y espantar el cuervo de Poe.

Y me hallo deseando... Nada nuevo.

Versos de buenas noches. Que mi lechuza bese a tu zorro y bailen bajo el alerce esmerilado de escarcha mientras dormimos a una, pero separados.

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