Media tarde en el Golfo mientras este golfo se deshiela en tu recuerdo.
Fotos y textos que vuelan, raudos, por los caminos de cabra electromagnéticos, en los que encuentro lo que no busco y viceversa.
Llega la lechuza que adopté como mascota, a ulularme dulcemente, y espantar el cuervo de Poe.
Y me hallo deseando... Nada nuevo.
Versos de buenas noches. Que mi lechuza bese a tu zorro y bailen bajo el alerce esmerilado de escarcha mientras dormimos a una, pero separados.
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