El Vals, música de salón, la impiedad demedida de asir a una mujer por el talle, y moverse al unísono. ¡Contumaces, pecadores!
Mi abuela gustaba del vals... y se casó de penalty. Nos hubiéramos extinguido como especie de no ser por el vals y nuestras abuelitas, que por entonces no lo eran...
Comienza la caricia de terciopelo del piano de Evgeny Kissin, me veo asiendo tu talle y dando vueltas en la pista, mis ojos en los tuyos y definitivamente un viceversa.
Siento el palpitar de tu carótida en mis labios y el suspiro en mi oído.
Siento mis manos en tu talle, recorriendo tu espalda en todas las direcciones posibles, más alguna nueva que me invente para tí.
Te siento apretada y apretándome, tus manos recorriendo mis geometrías de hombre, tu lengua al compás de 3/4.
Uff, formas de olvidarte, sueños que son memorias, de vívidos...
Mejor intento olvidarte mañana, que sé que hoy no puedo.
http://notasdefrancotiradorlemur.blogspot.co.uk/2013/11/la-valse-de-chopin.html?m=1
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