Duelo de mentes con El Pensador, como dije en mi comentario sobre Liszt. El Claro de Luna es la banda sonora de su última carta a su Rosa Negra...
Sólo hago una primera escucha, no investigo raíces de la composición, entorno armónico o progresión de intervalos. No.
Debussy resuena un acorde de mi infinita tristeza y la amplifica hasta que siento explotar en mi hambre y sed, inextinguibles.
Siento cada segundo de separación, sabiendo que viene otro. Y otro. Y otro.
Mi pecho está por explotar, mientras intento vanamente convencerme de que te olvide. El mero intento demuestra la imposibilidad.
Sangrando copiosamente, me obligo a escuchar hasta el final, mientras algo en mí se rasga libremente.
No haré ese comentario musical, el poder de evocación es tan grande que te veo, siento tu mano, y no estás.
Deberé ponerme a hacer humor negro, o cualquier otra cosa. Cuando me recupere.
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