Reunión de comité de redacción en la noche mexicana. Chistes que se entrecruzan con los míos. La risa como espada y escudo.
Versos negros de cerebros esparcidos por la pared, de cuerpos calcinados y humor grotescamente soez. Sangre y vísceras en mis letras de acción subterránea.
Las heridas no fueron reabiertas al escuchar a Debussy. Sangraban libremente ya.
El pulso en mis sienes llama tu nombre en la noche, mi amiga, mi niña, mi amor.
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