Palabras duras en la mente, que no diría ni a la cara. Simplemente, hay cosas que no se dicen. Al menos, hay cosas que nunca digo ni diré.
La befa y la mofa sólo hieren cuando vienen de a quien quieres, de una forma u otra. Debo escribir con cuidado, que las gotas de sangre caen sobre astillas que no veo. Y antes me cortaba el brazo izquierdo que herirte. Al menos, de herirte a sabiendas.
Seguiré como motivo de chiste, de los míos, y de los de otros. Mi única esperanza es que no sean los tuyos.
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