Volando bajo, la tórtola.
Que, sin tí,
hace un frío impresionante.
Mis desayunos, almuerzos y cenas,
me dejan hambriento,
que nada me sacia, nada.
Sentado en mi cable de alta tensión,
soportando el hielo de tu ausencia.
No emigro al sur;
me quedo esperando en la nieve,
el beso de la lluvia de abril.
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