La gota de un vocablo
rodando, remolona.
Viaja alegre y tristona.
En mi flanco el venablo.
Yaciendo en la poltrona
de mi desierto establo,
canto, grito, entablo
charla a solas, prona.
Sin que me oigas te hablo,
derrumbado en la lona.
Tu presencia, abona
el jardín de este Pablo.
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