defendiendo tu frazada,
rodeando.
Tu cabeza en mi pecho,
nuestros pies enlazados,
tus manos sobre las mías.
A país viajo donde sea posible.
Donde oír tus caricias
y sentir tu voz.
Duerme, mi niña,
suéñame si quieres,
allí estaré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario