Capítulo 32.
Una desierta ladera rocosa en Macedonia.
Ken aplicó presión en un punto de la roca, que cedió.
Un enorme perro negro de tres cabezas lo derribó y empezó a lamerle la cara con sus tres lenguas.
-"¡Bero! Yo también te eché de menos. No le gruñas a Fanny, que viene conmigo."
Habían llegado a casa.
Raúl Pinto Ocaña, Francotirador Lémur.
High Wycombe, 18/09/2013
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