martes, 17 de septiembre de 2013

Colmillos ocultos. Parte IV. Capítulo 24.

Capítulo 24.

Sentados frente a otra botella de Rioja.

 -"No lo tomes a mal. Me encanta que estés aquí. ¿Como me encontraste?"

  -"Fácil. Vi el número de tu tarjeta. Un par de conexiones, y listo. Estoy en apuros."

  -"Cuenta."

  -"Me sigue la policía. Necesito un sitio para pasar la noche. Eres el único amigo en el que pude pensar. Es complicado. Sé que sólo nos tomamos un café juntos. Pero es como si ya te conociera de antes."

 -"Hiciste bien en fiarte de tu instinto. Quédate lo que te haga falta. Aquí estás a salvo. Sólo hay una cama, empero. Sin segundas."

Como respuesta, un abrazo.

Ambos pretendieron dormir, aterrorizados de tocar al otro, por miedo a herir, y rabiando al mismo tiempo.. Era la primera vez que les pasaba.

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