Como escritor y músico, no puedo evitar tratar de aprender las herramientas del oficio. Hoy me concentro en métrica y rima.
Últimamente me atrae la métrica de haiku. Son tres versos. Pentasílabo, heptasílabo y pentasílabo. Un hemistiquio en verso de en medio para la yuxtaposición de opuestos.
Te obliga a pintar con dos pinceladas. No es tan difícil si te ataca la inspiración, y miras lo que debes.
Cuarteto alejandrino. El verso alejandrino es un tetradecasílabo. Dividido en dos hemistiquios de heptasílabo con cesura.
La división interna da lugar a juegos extras de rima.
La rima del cuarteto es ABBA, base del soneto del Siglo de Oro. Incluí rima interna de primer hemistiquio. Me explico.
En la forma medieval del méster de clerecía, la cuaderna vía era la forma aceptada. Eran grupos de cuatro versos con la misma rima. Casi lo hago en rima interna de hemistiquio.
El siguiente grupo es casi en estilo del méster de juglaría medieval. La forma predilecta era de hexa- u octosílabos.
La estructura de rima es de asonantes en los versos pares.
Esta estructura de rimas resurgiría en S.XIX., con el Romance de Bécquer y Poe.
Para acabar, otro haiku, japonés sintético.
Hasta aquí, la técnica. Collage ecléctico de ocho siglos condensados. Pero eso son minucias técnicas. Sólo palabras.
Cuando te pongas a escribir, usa lo que tienes a mano para expresarte. Aprende la técnica para cuando no estés componiendo.
Sería igual de imposible que usar un diccionario para cada palabra que usas en una conversación.
Cuando escribes, simplemente, déjate llevar por lo que tienes dentro.
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